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La campaña electoral ha dado este viernes el pistoletazo de salida. Pese a que los principales líderes políticos ya se han aumentado su presencia en los medios de comunicación durante las últimas semanas, ahora tienen que intentar ganarse los votos a pie de calle, besando y saludando a todo aquel que se encuentran a su paso.

Pedro Sánchez ha elegido Barcelona, donde junto a Carme Chacón y Miquel Iceta ha recorrido el mercado de la Guineueta. Allí, entre besos, apretones de manos y fotografías, le esperaba una mujer que ha querido entregarle unos calzoncillos rojos. El color, además de ser corporativo en el PSOE, buscaba darle suerte de cara a las próximas elecciones. Sin embargo, pese a no renunciar a la sonrisa que le caracteriza, el líder socialista ha preferido no cogerlos porque “esa foto no la quiero”.

El vídeo, difundido por la Cadena Cope, muestra a Pedro Sánchez esquivando a los medios de comunicación, que ya esperaban frente a las señoras para inmortalizar la entrega. Posteriormente, tal y como apunta 'La Vanguardia', la dependienta ha cambiado los 'boxer' por unos calcetines ejecutivos.

Como el líder del PSOE no regresó a la tienda, una señora decidió comprarlos y regalárselos antes de que abandonase el barrio barcelonés de Nou Barris.