miércoles, 12 agosto 2020 22:51

Los sospechosos de la matanza de San Bernardino querían detonar varias bombas

El paso de las horas va aclarando el panorama del asalto a un centro de discapacitados psíquicos de la ciudad de San Bernardino, situada a 100 kilómetros de Los Ángeles. El suceso, que dejó al menos 14 muertos y más de una veintena de heridos, estaba perfectamente planificado, según ha asegurado en una rueda de prensa Jarrod Burguan, jefe de policía del condado.

Los agentes policiales han hallado en el lugar de la mascare varios artefactos explosivos de fabricación casera y que podrían haber convertido la situación en mucho más caótica de lo que ya ha sido.

“Estas personas vinieron preparadas para hacer lo que hicieron como si fuera una misión”, ha señalado, precisando que “iban armados con armas importantes, no con pistolas pequeñas”.

Lo que aún se desconoce es si Syed Rizwan Farook y Tashfeen Malik, sospechosos del crimen, tienen algún tipo de relación con alguna organización terrorista. Si se sabe que al menos Malik vivió en Arabia Saudí en el pasado antes de trasladarse a Estados Unidos.

Por su parte, la vida de Farook fue igual de problemática en el pasado con una controvertida petición de divorcio en un tribunal de un condado cercano. Al parecer, la mujer denunció los abusos sexuales de su pareja y que “amenazaba con suicidarse a diario”.

Además de esos pequeños detalles, desde la Policía de San Bernardino no hallan más detalles que puedan arrojar más o menos luz sobre tan puntiagudo asunto.

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