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Bilbao, 3 dic (EFE).- El País Vasco ofrecerá, si se cumplen los sondeos y previsiones de los partidos, un resultado electoral totalmente distinto al del resto de España, con los nacionalistas, PNV y EH Bildu, pugnando por ganar; socialistas y populares por mantenerse y Podemos por ser la primera fuerza de ámbito estatal, mientras Ciudadanos sigue en un “agujero negro”.

De todas formas, aunque el resultado sea divergente no tendrá una gran influencia en el global de las generales, ya que en el País Vasco solo se eligen 18 de los 350 diputados (el 5,14 %).

En 2011, el PNV se impuso en votos (324.317, el 27,72 %) pero no en escaños, ya que EH Bildu (285.290, el 24,39 %) logró 6 diputados, frente a los 5 de los “jeltzales”.

Sin embargo, desde entonces la coalición abertzale ha ido perdiendo apoyo y el PNV, con una política moderada y centrada en la gestión económica y social, ganándolo.

En las últimas elecciones celebradas, las municipales y forales del pasado mayo, el PNV amplió la diferencia, que en porcentajes quedó en el 33,78 frente al 22,73 de EH Bildu, más de 10 puntos porcentuales de separación, que le otorgaron el mayor poder institucional que ha tenido nunca.

El sondeo del Gobierno Vasco, realizado en octubre, da la victoria al PNV con 6 escaños y otorga 4 diputados a EH Bildu.

Por detrás de las formaciones nacionalistas, socialistas y populares han ido a menos en cada elección celebrada, aunque las generales son en las que obtienen los mejores resultados.

Hace cuatro años el PSE-EE consiguió 4 escaños, aunque no estuvo lejos de Bildu en votos (logró 255.013, el 21,8 %), y el PP sacó 3 diputados (210.797 papeletas, el 18,02 %), pero el sondeo del Gobierno Vasco les augura a ambos bajar a 2 diputados y en las locales de mayo se quedaron en 150.000 votos el PSE y en 100.000 los populares.

En esa jornada, Podemos se convirtió en la tercera fuerza política vasca, aunque prácticamente empatada con los socialistas, y la encuesta del Gobierno Vasco le otorga un resultado aún mejor, con 4 diputados, aunque habrá que ver cómo le afecta la dimisión del secretario general y de la mayoría del Consejo Ciudadano un mes antes de la campaña.

Para Ciudadanos el País Vasco es un verdadero agujero negro en su mapa electoral y en mayo solo tuvo el 2 % de los votos, que le dieron 2 concejales en toda Euskadi. Al igual que la formación naranja, Izquierda Unida y UPyD tampoco conseguirían representación.

El peso cuantitativo de Euskadi en las Cortes Generales siempre ha sido escaso, pero no así su peso cualitativo en la política nacional debido a la tensión nacionalista y al terrorismo.

Sin embargo, el fin de la violencia de ETA hace cuatro años y el proceso independentista catalán han quitado el foco de Euskadi, aunque aún así recibirá en campaña la visita de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, mientras que Pablo Iglesias y Albert Rivera seguirán sin haber pisado el País Vasco en toda su carrera política.

La relación entre Euskadi y el Estado será uno de los temas centrales de la campaña vasca y, sobre todo, la defensa del Concierto Económico, que Ciudadanos y UPyD quieren suprimir y que el resto defienden, incluido el PSE-EE pese a las críticas de algunos “barones” socialistas. EFE