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El atentado del pasado viernes en París que dejó más de 130 muertos ha proliferado el odio y el racismo de gran parte de la población hacia la colonia musulmana emigrante repartida por todo el mundo.

Un residente musulmán en la capital francesa llegó a la Plaza de la República con un cartón que decía “yo soy musulmán pero dicen que soy un terrorista. Confío, ¿tú confías en mí? Si es que sí, abrázame”.

¿Cuál fue la reacción del pueblo francés? Una muestra de que el sentido común aun impera en el mundo. No hubo violencia ni reproches ni ningún tipo de insulto (que quizás es cómo hubiera actuado más de uno en ese momento).

Decenas de ciudadanos parisinos se acercaron hasta su posición para abrazarle de forma efusiva y demostrar que todos están unidos ante el miedo que ha causado el ataque yihadista en la ciudad.

En Facebook, el vídeo se ha hecho viral (más de seis millones de visualizaciones) y ha provocado que el protagonista acudiera al mismo lugar el día siguiente con un cartel diferente y que más tarde explicó en su cuenta personal. 

“Quiero agradecer a todos que me hayan dado un abrazo. He hecho esto para dar un mensaje al mundo. Soy musulmán, pero eso no me hace ser terroristas. No he matado a nadie. Nunca he matado a nadie. Lo siento mucho por los familiares de las víctimas. Quiero decirles que musulmán no significa terrorista. Un terrorista es un terrorista, alguien dispuesto a matar a otro ser humano por nada. Un musulmán nuca haría eso. Nuestra religión lo prohíbe”.