Compartir

En nuestro país, casi 200 islamistas radicales están presos y más de 600 yihadistas han sido arrestados desde el 11-M y, sin ir más lejos, las fuerzas de seguridad desarticularon este año varias células que yihadistas ideaban atentar. ¿Por qué tanta actividad? Por que Espa está en el punto de mira. El alto número de operaciones contra el yihadismo y la “continua reivindicación para incorporar Al Andalus a Dar al islam”  sitúan a nuestro país en el centro del teatro de operaciones de Occidente ante el desafío terrorista. 

La última constatación fueron los cuatro tuits del 17 de julio lanzados desde una cuenta ligada al Estado Islámico (ISIS), en los que se pedía atacar cárceles para liberar presos islamistas. 

Y estos días, tras los atentados del viernes en París, los servicios antiterroristas han revisado la amenaza y la situación del Estado Islámico en relación con España, y han concluido en el mantenimiento del nivel de alerta cuatro sobre cinco. ¿Razones? Las fuerzas de seguridad del Estado aseguran, como cuenta El País, que existen “planes operativos genéricos emanados de células vinculadas a Daesh [acrónimo en árabe del Estado Islámico] y Al Qaeda que podrían tener como objetivo España”. Entre estos está la petición de liberar presos de la organización tunecina Ajnad Al Khifala. También están los llamamientos de ISIS a atacar a uniformados: fuerzas de seguridad y militares. Los informes revelan: “Es indudable que la participación en la coalición internacional contra el Daesh supone un incremento de la amenaza contra nuestro país”

Además, a principios de mes se alertó de la posibilidad de que España fuera escenario de atentados contra intereses o personas de Francia, Estados Unidos, Rusia e Israel, fundamentalmente.

Hay que saber que casi todas las operaciones policiales han sido ejecutadas cuando los planes yihadistas estaban solo en fase de ideación y eran captados en las escuchas, seguimientos y rastreos de las redes. La radicalización de una persona “normal” a veces se produce en semanas o meses. Es el caso de Walid Oudra, de 26 años, detenido el 3 de noviembre en Vallecas (Madrid), que en pocos meses dejó a su novia y su vida disipada, fue captado por un “guía espiritual” y pasó a estar “disponible para cometer atentados”, según la descripción del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.  El nivel de la amenaza sobre España se evalúa semanalmente en el Ministerio del Interior. La advertencia es siempre la misma: es imposible reducir el riesgo a cero.