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Según han informado fuentes de seguridad del estadio, la suerte cayó del lado de la vida. Los vigilantes consiguieron expulsar al terrorista -aunque llevaba entrada- antes de que hiciera estallar su chaleco.

Según el relato al 'Wall Street Journal' de uno de los guardias, que prefirió identificarse únicamente con el nombre de Zuheir, la seguridad del estadio descubrió el chaleco del terrorista cuando fue registrado antes de entrar al partido amistoso que enfrentaba a Francia y Alemania. La Policía francesa ha confirmado el relato del guardia y los agentes sospechan que el terrorista intentaba provocar una estampida letal de gente en el interior del recinto, con capacidad para 81.000 personas.

Tras ser descubierto, el terrorista intentó escapar de la seguridad del estadio e hizo estallar su carga en uno de los túneles de entrada. Tres minutos después, un segundo asaltante también hizo estallaren las inmediaciones del estadio la carga que llevaba encima y un tercero detonó igualmente su chaleco explosivo en un McDonald's cercano al recinto. En estos ataques falleció una persona.