Compartir

1La última tragedia aérea se ha cobrado la vida de 244 personas a bordo de un avión que partió desde

La última tragedia aérea se ha cobrado la vida de 244 personas a bordo de un avión que partió desde el balneario egipcio de Sharm el Sheji con destino a San Petersburgo, pero que se quedó en el camino, estrellándose en la península del Sinaí. De momento, las autoridades rusas no han confirmado que se trate de un atentado, pero todo parece indicar que la autoría que ya se atribuyó el Estado Islámico parece completamente cierta. En el vídeo difundido por el grupo terrorista se puede ver cómo destruyen el avión mientras estaba en el aire, por lo que el fallo técnico parece ser una opción muy improbable. No es la primera desgracia a bordo de un avión que es causada por las tensiones y la presencia de terroristas en algunas zonas del mundo. Ya ocurrió el pasado año con el aparato de Malaysia Airlines, alcanzado por un misil prorruso en una zona de guerra entre Ucrania y Rusia, se cobró la vida de un total de 298 personas. Muchas de las rutas aéreas por las que sobrevuelan aviones están muy restringidas, además de las prohibidas como Israel, Libia, Irak, Ucrania, Corea del Norte, Somalia y Etiopía, por la peligrosidad de los conflictos que allí se desarrollan. Son las compañías de vuelos las que deciden si sobrevolar estas zonas “de alto riesgo”, o no. Sinaí Tras el derribo del vuelo MH17, las autoridades egipcias decretaron la prohibición de volar la península del Sinaí por debajo de los 23.000 pies, o lo que es lo mismo, 7.000 metros. El caso del avión ruso que se estrelló este fin de semana, sobrevolaba a unos 9.000 metros, es decir, por encima de la línea de seguridad establecida oficialmente. A raíz de esto, Estados Unidos ha advertido a sus aerolíneas de que no vuelen estas zonas por riesgos potenciales por armamento antiaéreo” y han marcado límites mucho más altos.

Atrás