lunes, 21 septiembre 2020 13:59

Ataque a MSF: Obama ordena investigar el bombardeo a un hospital en Afganistán

No parece probable que se eche tierra encima de un incidente que, de nuevo, deja en muy mal lugar la coordinación de los ataques en el exterior de las fuerzas armadas de EE.UU en apoyo y asistencia de sus aliados. Y es que el presidente Barack Obama ordenó este sábado una investigación del “trágico incidente” en Kunduz, Afganistán, que dejó 19 muertos el hospital de Médicos Sin Fronteras. 

El mandatario traslado sus “más profundas condolencias” al personal médico y los civiles que fallecieron o permanecen heridos tras el ataque liderado por fuerzas estadounidenses. Obama añadió que ha ordenado al Departamento de Defensa una investigación para “tener todos los resultados antes de hacer un juicio definitivo sobre las circunstancias de la tragedia”.

Las palabras de Obama no son las únicas que llaman la atención sobre este error y las llamadas víctimas colaterales eufemísticamente. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, exigió también una investigación imparcial del ataque de Estados Unidos. Ban expresó su “firme condena del ataque” y exigió “una investigación intensiva e imparcial que exija responsabilidades”.

Mucho más duro fue el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos que tras exigir la investigación, añadió que el incidente puede constituir un “acto criminal”. Los agentes militares internacionales y afganos tienen la obligación de respetar y proteger a los civiles en todo momento y las instalaciones médicas y sus profesionales son objeto de protecciones especiales“, afirmó su director, Zeid Ra'ad Al Hussein, en un comunicado. 

El Departamento de Defensa de Estados Unidos aseguró este sábado que el área objeto del ataque había sufrido “intensos enfrentamientos” durante los últimos días que los efectivos norteamericanos que apoyan a las Fuerzas de Seguridad de Afganistán “estaban operando en las inmediaciones, igual que los talibán”, en palabras de su secretario, Ashton Carter. El secretario de Defensa expresó sus condolencias a las víctimas y sus familiares “mientras determinamos qué pasó exactamente”.

Obama apuesta por seguir “colaborando con el presidente Ghani, el gobierno de Afganistán” y sus aliados internacionales para apoyar a sus fuerzas de seguridad “en su trabajo para garantizar la seguridad del país”. Sin embargo, la muerte de 19 personas, entre ellas 12 médicos y enfermeros de la organización humanitaria y siete de sus pacientes, puede incrementar la presión sobre EE UU en Afganistán, donde el gobierno local se ha visto obligado a justificar, tras 14 años de conflicto, el coste de la estrategia estadounidense en vidas civiles.

Según Naciones Unidas, EE UU es responsable del 1% de las muertes civiles en Afganistán, un total de 19.368 desde 2009