martes, 22 septiembre 2020 10:21

Caso Volkswagen: Disculpas y promesas de continuar invirtiendo en España

La filial española del grupo Volkswagen pidió disculpas a los consumidores españoles “por haber abusado de su confianza” y promete asumir “toda la responsabilidad y los costes derivados de las medidas que se deban aplicar”. Reconoce, además que en su fábrica de Martorell (Barcelona) se montaron los motores fraudulentos que, sin embargo, se fabricaban en Alemania y recibían allí las certificaciones pertinentes. El caso es que de momento, aún no saben cuáles son los modelos afectados pero están bajo sospecha todos los que han equipado motores diésel TDI de 1,6 y 2,0 litros, lo que supone varias decenas de modelos de las diferentes marcas del grupo: Volkswagen Seat, Skoda y Audi, que comparten motores. 

“Queremos trasladar nuestra más sincera disculpa por haber abusado de su confianza” señala Volkswagen en su mensaje a los consumidores españoles. Y a continuación hablan de seguridad, pero no del sobrecoste que comportaba adquirir un motor, teóricamente bajo en emisiones, pero que realmente no lo era: “Todos los vehículos afectados son absolutamente seguros y aptos para la circulación. Las irregularidades detectadas están relacionadas exclusivamente con las emisiones contaminantes“. Y continúan: “Como no podía ser de otra manera, asumiremos toda la responsabilidad y los costes derivados de las medidas que se deban aplicar”.

¿Y que hay de los nuevo motores diésel? Volkswagen afirma que el nuevo motor diésel EU6 disponibls actualmente en la Unión Europea sí cumple todos los requisitos legales y las normas ambientales. “La notable diferencia entre los resultados del banco de pruebas y los de uso real en carretera se ha detectado únicamente para motores del tipo EA 189. Volkswagen está trabajando intensamente para eliminar estas desviaciones a través de medidas técnicas”, explica la empresa, que concluye su comunicado señalando que “son prioritarias todas las acciones encaminadas a evitar daños mayores”.

Inicialmente, se habló de que los 482.000 automóviles en los que se había descubierto el fraude en EEUU, todos ellos con motores diésel con una cilindrada de dos litros de capacidad. Ayer, Alexander Dobrindt, ministro de Transportes alemán, amplió ese universo al señalar que también están siendo investigados coches diésel de 1,6 litros. Hay que recordar que en España, en los años recientes, hasta el 70% de los coches matriculados llevaban esa tecnología, simplemente por el favorable tratamiento fiscal que recibían por su buen rendimiento ambiental, que luego resultó ser mentira. Y ahí está la cuestión.