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Los ministros de Interior de la UE han logrado este martes un acuerdo “por amplia mayoría” para reubicar en los estados miembro a 120.000 refugiados llegados inicialmente a Italia y Grecia, según fuentes diplomáticas.

El acuerdo ha salido adelante a pesar del voto en contra de Hungría, República Checa, Eslovaquia y Rumanía. Finlandia, por su parte, ha decidido abstenerse.

El proyecto inicial era reubicar a 120.000 demandantes de asilo procedentes de Italia, Grecia y Hungría, pero la negativa del Gobierno de Viktor Orban a ser considerado beneficiario de este programa ha obligado a rediseñar la propuesta.

Así, se ha establecido un plan de dos fases que en la primera permitirá reubicar en los estados miembro a un total de 66.000 refugiados procedentes de Italia y Grecia, los países más afectados por la crisis migratoria.

Los 54.000 restantes previstos para el cupo húngaro quedarán en una especie de “reserva”, de modo que serán reubicados en una segunda fase y procederán también de Italia y Grecia, siempre y cuando ningún otro estado miembro solicite en los próximos 12 meses acogerse al programa porque su capacidad de recepción se vea desbordada.

Los cambios propiciados por la negativa de Budapest apenas supondrán modificaciones en el número de plazas de acogida de solicitantes de asilo que le corresponderían a España, cerca de 15.000.