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El documento pone los pelos de punta. Por el tono, por el fondo y por la factura de propio vídeo, de sumo mal gusto. Y es que por si fuera poco el sufrimiento de los refugiados, el alcalde de una localidad fronteriza húngara de Asotthalon, se suma a hacerles la vida todavía más difícil. Con un amenazante vídeo, el regidor, Laszlo Toroczkai, advierte a los sirios de que entrar en su país no es buena idea.

¿Cómo lo hace? Con una puesta en escena propia de un thriller, durante dos minutos en húngaro y subtítulos en inglés muestra como en la localidad que gobiernan disponen de todo tipo de efectivos disuasorios que el alcalde muestra y amenaza con usar. Y entre los últimos mensajes a los migrantes, les recomiendan que mejor atraviesen Croacia o Eslovenia si quieren llegar a Alemania. Hungría es una mala elección.