viernes, 14 agosto 2020 19:49

Estado Islámico destruye el templo de Bel en Palmira

Una gran explosión se registró este domingo en el sitio de Palmira, según algunos testimonios de la ciudad de Tadmur. Hasta el momento no han trascendido imágenes del daño que ha sufrido el templo, y los activistas tampoco pueden detallar la magnitud de este, pero las agencias de información si detallan que la destrucción podría haber sido “total”, aunque la dirección de Antigüedades del gobierno sirio no se ha pronunciado al respecto.

Hace apenas unos días el IS publicó una serie de fotos que confirmaban informaciones previas acerca de la destrucción del templo de Baalshamin, de 2.000 años de antigüedad. Al parecer, los fanáticos emplearon bombas caseras para demoler el edificio, de estilo romano, lo que ofrece una pista sobre lo que podría haber ocurrido ahora.

Situada en un oasis, Palmira son los imponentes restos de una localidad romana que floreció en tiempos grecolatinos. Sus templos, su teatro y sus relieves la convirtieron en Patrimonio de la Humanidad y en uno de los principales centros turísticos antes de la guerra, tal y como detalla El Mundo.

El templo de Bel estaba en un estado de conservación excepcional para su antigüedad. Se consagró al dios semítico Bel, adorado en Palmira junto al dios de la luna Aglibol y Yarhibol, el dios sol. La mayoría de postales de Palmira incluían sus enormes columnas, hoy trizas.

A mediados del pasado mayo las huestes del IS arrebataron Tadmur y Palmira a las fuerzas leales de Bashar Asad, que ya antes, denuncian arqueólogos, usaban el sitio arqueológico de arsenal y zona de trincheras.

Desde entonces, el IS ha cometido atrocidades sangrientas, como la ejecución de 25 soldados oficialistas y, más recientemente, del arqueólogo y erudita Jalid Asaad, y atrocidades patrimoniales, como la destrucción de la estatua del león de Lat y la del templo de Bel.

La directora de la Unesco, Irina Bokova, condenó hace dos semanas lo ocurrido en Palmira al grito de los extremistas “no podrán silenciar la historia”. “La destrucción sistemática de símbolos culturales representantes de la diversidad cultural de Siria revela la verdadera intención de estos ataques, que es privar al pueblo sirio de su conocimiento, su identidad y su historia”, dijo Bokoba.