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La dirigente de VOX recibió este martes una paliza en la puerta de su domicilio por parte de tres personas a grito de “fascista”. Tuvo que estar hospitalizada durante unas horas por las heridas sufridas, incluyendo un pómulo roto. 

Fernández Díaz ha apuntado que la agresión a la presidenta de VOX es un ejemplo de “lo contrario que desea una sociedad democrática, plural y responsable” y que las autoridades están demostrando “su profesionalidad” para poder localizar y poner disposición judicial a quienes han cometido “este acto de agresión a esta persona por sus ideas políticas”.

En los pasillos del Congreso de los Diputados, el ministro ha aprovechado para mostrar “solidaridad” con Inma Sequí y su “deseo de un pronto restablecimiento” de la cuestión para que sus autores respondan ante la autoridad “lo antes posible”.