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Grecia se encuentra en una situación límite. Las horas siguen pasando y el margen de maniobra es cada vez más reducido. Sin embargo, el gobierno de Tsipras no tiene pensado ceder y continúa fiel a sus propuestas y pensamientos, totalmente contrarios a los del BCE, la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ante el momento delicado que se vive en el país heleno, el ejecutivo está dispuesto a agotar todas las vías legales para bloquear su salida del euro sino cumple con el pago que debe hacer para cumplir sus obligaciones. Este martes termina el pazo para que Grecia pague los 1.600 millones de euros al FMI, una deuda que parece que no se contraerá.

Varoufakis, ministro griego de Finanzas, ha asegurado que Grecia se encuentra estudiando algunas medidas legales contra las instituciones comunitarias, concretamente en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. “Estamos recibiendo asesoramiento y lo estamos meditando. Los tratados de la UE no hacen provisión para la salida del euro y nosotros nos negamos a aceptarla”, explica a 'Daily Telegraph'.

El principal objetivo del gobierno de Tsipras, además de bloquear la expulsión del país de la moneda única, es evitar el asfixio del sistema bancario de Grecia. Cualquier mínimo detalle es importante pero en estos momentos todas las miradas están puestas en el próximo domingo, fecha elegida por el ejecutivo heleno para el referéndum en el que los ciudadanos votarán “sí” o “no” a las condiciones de rescate propuestas por la troika.