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Túnez ha vuelto a vivir la tragedia de las masacres yihadistas apenas cuatro meses después del atentado en el Museo de El Bardo, donde murieron 21 turistas extranjeros y cuatro tunecinos. Al menos 27 personas, de nacional británica, alemana, polaca y checa, han fallecido en los ataques a dos hoteles turísticos, uno de ellos perteneciente a la cadena española Riu, de la localidad de Port El Kantaoui, junto a la ciudad de Susa.

El lugar del suceso es llamado el 'Benidorm' tunecino, debido a la afluencia de turistas y a la tranquilidad de sus playas. La cadena Riu es una de las que más hoteles tienen en la zona, con diez por todo el país, mientras que el sector hotelero español tiene una treintena de complejos distribuidos por Djerba y Hammament, según publica El Mundo. 

Los hoteles vacacionales pertenecen a Riu, Iberostar y Barceló, entre otros, por lo que estos atentados son todo un batacazo para los intereses de estas empresas allí. La oferta que tienen son grandes hoteles de cinco estrellas repartidos por lugares cercanos a playas y con actividades para visitar el desierto, entre otras visitas.

Túnez supone para el sector el segundo país más importante del mercado exterior, solo por detrás del Caribe. La tragedia de El Bardo provocó que muchas personas cancelaran sus reservas veraniegas, por lo que podría ocurrir lo mismo tras lo sucedido hoy y por las fechas tan cercanas a las vacaciones, según informaciones de El Mundo.