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Lo que antes parecía un sueño, ahora es una realidad. Madrid y Barcelona, las dos principales ciudades de España, ha cambiado de manos y la izquierda pasará a gobernar en dichos enclaves, tradicionalmente lugares en los que parecía bastante utópico hace meses que estas formaciones pudieran gobernar por la fuerza de PP y CiU, respectivamente.

Después de una campaña electoral en la que Manuela Carmena y Ada Colau han brillado de forma especial, ambas son conscientes de que llega el momento de pasar a la acción y de ejecutar todas aquellas promesas que vendieron al electorado para que les confiaran su voto.

Lo más primordial para ambas, aunque la ley se lo impida, es evitar el drama de los desahucios. La potestad en este tema no la tienen los ayuntamientos aunque ambas se han comprometido a buscar fórmulas justas que eviten estas situaciones. Carmena y Colau potenciarán el alquiler social y negociarán con la banca la posibilidad de sancionar las viviendas pertenecientes a las entidades en Madrid y Barcelona.

Ahora Madrid y Barcelona en Comú también coinciden en la necesidad de asegurar la alimentación, la luz y el agua a todos los hogares que no puedan hacer frente a ello. Manuela Carmena ya estipuló el coste que tendría esa medida en Madrid: apenas el 2% del presupuesto municipal y 200 millones de euros. Colau, por su parte, luchará contra la alimentación con 20 millones de euros, especialmente para las becas comedor, y combatirá la pobreza energética con la exigencia a las distribuidoras de garantizar la electricidad y de rediseñar las tarifas del agua en la ciudad.

La salud también forma parte del pilar de ambas alcaldesas. Carmena ha asegurado que buscará “garantizar el acceso a las prestaciones sanitarias municipales y a acciones de prevención y promoción de la salud a todas las personas con independencia de su situación administrativa”. Por su parte, Colau ha prometido acabar con los recortes y las externalizaciones, tanto en materia sanitaria como en otros ámbitos.

La creación de empleo, la mejora del transporte, la limpieza y la transparencia son otros puntos que coinciden en el programa de Manuela Carmena y Ada Colau, dos mujeres de personalidad similar y que ya pueden presumir de gobernar en ciudades tan importantes como Madrid y Barcelona. Ahora toca trabajar.