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La Fiscalía pide 14 años de cárcel para Santi Potros por inducción del intento de asesinato del fiscal general del Estado Luis Antonio Burón, quien se libró al quedarse dormidos los terroristas Idoia López Riaño, 'La Tigresa', y Antonio Troitiño se quedaron dormidos.

En su escrito provisional de acusación, el Ministerio Público señala que los etarras Antonio Troitiño, Iñaki de Juana, Juan Manuel Soares Gamboa e Idoia López Riaño componían el 'comando Madrid', que recibió las órdenes de 'Santi Potros' para “dar muerte” a Luis Antonio Burón, para lo cual, les facilitó la dirección del domicilio desde el que diariamente se dirigía en su vehículo oficial a su despacho en la Fiscalía General.

El plan consistía en situar un automóvil robado en Zarauz (Guipúzcoa) provisto de tubos lanzagranadas que explotarían al paso del vehículo oficial. Para ello, los etarras vigilaron durante ocho días a la víctima, aunque en el primer intento de atentado vieron frustrado su objetivo porque ese día no pasó por el lugar donde estacionaron el vehículo con lanzagranadas.

El fiscal Juan Antonio García Jabaloy explica que fracasaron en una segunda ocasión porque la “estrechez” de la calle hacía imposible disparar los lanzagranadas, hasta que, el 8 de mayo de 1986, Juan Manuel Soares y Antonio Troitiño colocaron el automóvil con los explosivos en la calle Vallehermoso de Madrid, por donde “necesariamente” pasaría el coche oficial del máximo representante del Ministerio Público.

'La Tigresa', desvinculada en la actualidad de la banda terrorista y acogida a la 'via Nanclares', e Ignacio de Juana Chaos debían hacer estallar los lanzagranadas cuando el fiscal general se subiera a su vehículo. Sin embargo, ambos se quedaron dormidos y el atentado no llegó a cometerse.

Sus compañeros de comando les “recriminaron” su comportamiento y los cuatro decidieron atentar con el mismo vehículo y el mismo día contra el que fuera presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Antonio Hernández Gil en la confluencia del Paseo de la Habana y la plaza de los Sagrados Corazones de Madrid.