Compartir

Buques italianos están trabajando en la búsqueda de los inmigrantes desaparecidos, después de que la pasada madrugada se hundiese un pesquero con alrededor de 700 personas a bordo cerca de Lampedusa. 

Hasta el momento se ha rescatado a 28 personas con vida, y se han encontrado los cuerpos de 24 personas que han perdido la vida.

El barco naufragó a unas 60 millas de la costa de Libia y a 120 de la isla italiana de Lampedusa. El incidente tuvo lugar en torno a la medianoche, a unos 190 kilómetros de la costa italiana de Lampedusa. El servicio de Guardacostas italiano detectó que el barco, de unos 20 metros de eslora y en el que se encontraban hasta 700 inmigrantes a bordo, tenía problemas de navegación, por lo que decidió alertar a un pesquero cercano, el 'Rey Jacob', de bandera portuguesa, para auxiliar a sus ocupantes.

En cuanto los inmigrantes se dieron cuenta de que el pesquero se estaba aproximando y se lanzaron simultáneamente hacia uno de los lados para llamar la atención del barco, que volcó debido al súbito desplazamiento de peso.

Uno de los primeros barcos de la Marina en llegar al lugar del naufragio fue el 'Gregoretti', que consiguió rescatar con vida a una cifra aproximada de 28 inmigrantes. El 'Gregoretti' ha sido la avanzadilla de una “masiva operación”, según las autoridades italianas, en la que están participando barcos, aviones, helicópteros y barcos mercantes de la zona.

UNA DE LAS PEORES CATÁSTROFES EN EL MEDITERRÁNEO

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) teme que el naufragio de esta pasada noche entre las costas de Libia e Italia puede convertirse en la mayor tragedia de la historia de los desplazamientos de inmigrantes en el Mediterráneo.

La ONG Amnistía Internacional ha denunciado que la última tragedia que se ha cobrado la vida de cientos de personas este domingo cerca de las costas italianas de Lampedusa “se podía haber evitado perfectamente” si se hubiera contado con las medidas de rescate oportunas.

“El último naufragio es una tragedia causada por el hombre que podría haberse evitado perfectamente. Estas muertes provocan consternación, pero no sorpresa“, ha lamentado el director de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central, John Dalhuisen.

“Lo que estamos viendo en el Mediterráneo es una tragedia de proporciones espantosas”, añadió Dalhuisen, quien denunció la falta de medios para lidiar con estas situaciones.

“Los barcos mercantes y sus tripulaciones han intentado con valentía cubrir el hueco que deja por norma la ausencia de equipos especializados de rescate, pero no están diseñados ni entrenados para hacer frente a estas ocasiones”, indicó.

“Es hora de que los gobiernos europeos se enfrenten a sus responsabilidades y configuren una operación humanitaria concertada para salvar vidas en el mar”, ha indicado.