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Nueve estudiantes británicos de medicina han viajado de forma ilegal a Siria para trabajar en hospitales situados en zonas controladas por el Estado Islámico, según han informado sus propios familiares al diario 'The Guardian'.

El grupo, formado por cuatro mujeres y cinco hombres, tienen unos veinte años de media y estudiaban medicina en Sudán, donde tenían orígenes familiares y sus padres les habían enviado para que estudiasen la carrera y recuperasen sus raíces.

Sin embargo, hace una semana huyeron hacia Estambul, donde cogieron un autobús hacia Siria. Todos mantuvieron su plan en secreto hasta que el último día una de las jóvenes envió un mensaje a su hermana en el que contaba su aventura.

En ese momento la familia se puso alerta y en estos momentos se encuentran en la frontera de Turquía, intentando contactar con los jóvenes para convencerles de forma desesperada que vuelvan a Reino Unido, donde han vivido toda su vida.

El opositor turco Mehmet Ali Ediboglu se encuentra junto a los familiares y ha explicado que sospechan que el grupo se ha dirigido a la localidad de Tel Abyad, bajo control de Estado Islámico. “El conflicto allí es muy violento, por lo que necesitarán ayuda médica”, ha afirmado.

“LES HAN ENGAÑADO”

“Les han engañado y lavado el cerebro. Es lo que tanto sus familiares como yo pensamos”, ha asegurado Ediboglu. El opositor ha querido subrayar en sus declaraciones que este grupo de jóvenes tiene como objetivo “ayudar”, no empuñar armas.

“Este caso es un poco diferente”, ha afirmado Ediboglu, en referencia a los 600 británicos que han abandonado el país en los últimos años para luchar contra el Estado Islámico, entre los que se encuentra 'Jihadi John', el verdugo que aparece en numerosos vídeos de la milicia.

El Ministerio del Interior británico ha explicado que en este caso, el grupo de jóvenes no sería automáticamente juzgado bajo la ley antiterrorista siempre y cuando probase que su objetivo en territorio sirio no era combatir.

“AYUDAR A HERIDOS”

El padre de una de las jóvenes, Maumoon Abdulqadir, ha asegurado que todos los padres del grupo ha viajado a Turquía. Su hija envió un mensaje a su hermana en el que explicaba que había ido a Siria “de voluntarias para ayudar a heridos”.

“Vivía en África, un territorio donde se necesitan muchos médicos. ¿Por qué se iría a Siria de voluntariado?”, ha preguntado Abdulqadir, que se ha mostrado confiado en encontrar a los jóvenes, que envía de forma regular mensajes a sus familiares asegurando que se encuentran bien.