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Los servicios de seguridad nacional de Estados Unidos investigan a dos agentes de alto rango del Servicio Secreto del país que condujeron, presuntamente, bajo la influencia del alcohol y que estrellaron un coche oficial contra una de las barreras de seguridad de la Casa Blanca.

Según informa el 'The Washington Post', el presidente Barack Obama ha sido informado de dicha situación, después de confirmar que los agentes conducían ebrios con uno de los vehículos oficiales que tiene el cuerpo de seguridad secreto de Estados Unidos. 

Las primeras informaciones aseguran que varios oficiales de guardia en la Casa Blanca intentaron realizar la pertinente prueba de alcoholemia para conocer de forma exacto su estado. Al parecer, la presión de los dos agentes hizo su efecto y consiguieron irse a casa pensando que todo había acabado bien para ellos, según publica el 'USA Today'.

Tanto Mark Connolly como George Ogilvie, autores de dicho suceso, participaron en una fiesta cercana a una vivienda de la Casa Blanca, a la cual decidieron llevar uno de los vehículos de los que disponen los miembros que trabajan en el edificio residencial del presidente de Estados Unidos.