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Una cajera de una oficina de cambio de divisas en Birmingham continúa con su trabajo sin inmutarse mientras un atracador le apunta con un arma en la cabeza. Seguramente la procesión iba por dentro, pero al cajera demuestra una increíble sangre fría. Su actitud impresiona al mismo atracador que, de hecho, termina por guardarse su arma y marcharse tranquilamente.

Las imágenes se han difundido para tratar de localizar al ladrón, que se haya en paradero desconocido.