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En el Ejecutivo parece que se ha instalado la idea de que pagar ahora más, puede ser un ahorro posterior. Sostienen que el rescate de las autopistas de peaje en quiebra es un “mal menor” ya que la liquidación de las empresas concesionarias  puede ser más caro que este 'rescate difuso', según cuenta elmundo.es. Y así, parece asumido que ofrecerán algo más a los acreedores para cerrar un acuerdo.

La situación es muy curiosa: Será el contribuyente quien se tenga que hacer cargo del desastre de la burbuja de las autopistas de peaje y de un sector que se ha demostrado claramente inviable para evitar un cierre que, según los expertos, redundaría en un mayor déficit.  Por eso el gobierno están dispuesto a poner más dinero a los acreedores encima de la mesa, para evitar el resultado de una sentencia judicial conocida ayer y que abre la puerta a la liquidación de las sociedades concesionarias en manos de bancos y empresas  constructoras. aboca a todas las autopistas en quiebra a liquidación.

Así, las primera decisión en fomento será recurrir esa resolución judicial y ganar tiempo. Si no fructifica el recurso modificarán el plan de rescate del Gobierno que fue rechazado por el juez de modo que no haya que liquidar las autopistas. En el ministerio plantean una solución en la que los dueños de las autopistas en quiebra entreguen todas ellas al Estado y que los acreedores acepten una quita del 50% de la deuda pendiente. La empresa pública de autopistas tomaría el control y asumiría una deuda de unos 2.300 millones con bancos y constructoras.

Todas las partes llevan negociando más de un año para superar el principal escollo: los acreedores quieren por la deuda no perdonada una remuneración mayor que la que ofrece el Gobierno.