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Arturo Fernández, presidente de la Cámara de Comercio, intentó pagar con la misma moneda a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el pequeño Nicolás. Y es que le intentó estafar, tal y como señala el diario El Mundo, aprovechándose de la confianza que tenía con el joven, presentándole unas cuentas falsas para que le financiara y le inyectara capital en una de sus sociedades.

Las aventuras del pequeño Nicolás no han dejado indiferente a nadie y ahora se ha podido conocer que no estuvo exento de que se quisieran reír de él. Las empresas que Fernández le mandaba financiar estaban totalmente en quiebra y el pequeño Nicolás llegó a prestar cuatro millones de euros a un interés del 4%.

Fernández aportó la operación en el contrato del balance de ganancias y pérdidas con datos falseados, algo que nunca se llegó a gestar porque Gómez Iglesias nunca ingresó el dinero en la cuenta. Aunque el expresidente de la patronal asegura que es “otro embuste del chaval”, la Policía cree que le intentó engañar directamente.

Arturo Fernández mantiene que no intentó estafar al joven aprendiz de los timos y ha declarado a El Mundo que los datos falsos son “una estimación” y que se sintió engañado al no pagar después de haber confiado en él porque llevaba a las negociaciones “un empresario judío amigo suyo y catedráticos de Cunef”.