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Los terribles atentados de estos días en París que se han cobrado la vida de 17 personas inocentes han causado una conmoción mundial y un rechazo unánime ante el terrorismo de los llamados yihadistas o islamistas radicales. El asalto a la sede del semanario satírico 'Charlie Hebdo' dejó 12 muertos y once heridos a manos de los hermanos Kouachi, además de una policía abatida en un tiroteo y cuatro rehenes fallecidos en un comercio judío parisino, obra del terrorista Amedy Coulibaly

54 horas de terror que terminaron con la muerte de los tres responsables de los brutales ataques. Pero Francia no puede olvidar. Una violencia que ha dejado en estado de shock a toda la población, no solo francesa, también europea y mundial, y de la que también han querido desmarcarse la comunidad musulmana residente en el mundo. 

Precisamente Europa vive desde hace un tiempo un auge de la ultraderecha política, caracterizada, entre otras cosas, por un, más o menos visible, rechazo hacia los extranjeros inmigrantes de otros países. ¿Qué tiene que ver esto con los atentados en París? Los expertos han alertado de un posible aumento del odio hacia las personas procedentes de países árabes, además de desconfianza por parte de los europeos hacia ellas. 

El clima de amenaza por parte de estos grupos terroristas letales como el Estado Islámico o Al Qaeda puede desencadenar la llamada islamofobia, odio a los musulmanes que practican el islam, debido a que estos yihadistas realizan sus ataques en nombre de su religión y de Alá. 

España tiene una comunidad de musulmanes muy amplia que se ha manifestado en diferentes ciudades para mostrar su repulsa a los atentados de 'Charlie Hebdo' pero continúa habiendo un desconocimiento pleno hacia esta religión. 

MUSULMÁN, ÁRABE Y YIHADISTA

La religión del islam es la que cree en un solo Dios, Alá, y en Mahona, su último profeta. Quienes son creyentes de este dogma fundamentado en el Corán son los llamados musulmanes, independientemente del lugar donde hayan nacido, ya que pueden ser europeos y no necesariamente árabes (término que se refiere al idioma del país de origen). Tampoco éstos últimos tienen que, necesariamente, comulgar con el islam, sino que pueden hacerlo con otra religión o con ninguna. 

Partiendo de esto, no se puede encasillar a cualquier inmigrante en este grupo, así como tampoco se debería tachar al islam con calificativos peyorativos. El error de esto viene dado por identificarlo con el islamismo, movimiento que combina la religión con la política, y que tiene ramas violentas de grupos radicales, los llamados yihadistas, que cometen actos atroces contra la humanidad. Su terrorismo es, hoy en día, el más temido por todas las potencias occidentales.