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En su comunicado, Mohamad Jurasani, portavoz del grupo, ha asegurado que el padre de Malala, Ziauddin, puso a su hija contra la religión y la sociedad islámica y que invirtió múltiples recursos a tal fin, según ha informado la cadena de televisión paquistaní Geo TV.

Asimismo, ha dicho que tanto Ziauddin como Malala alcanzaron un acuerdo “con las fuerzas satánicas occidentales” para destruir Pakistán y la sociedad pashtún, antes de recalcar que el sistema democrático es el peor de todos los existentes en el mundo.

La joven activista recibió el miércoles en Oslo el Premio Nobel de la Paz con un alegato en defensa del derecho a la educación de los niños y en contra de los abusos que sufren los menores, especialmente el trabajo infantil y los matrimonios concertados.

Ataviada con un pañuelo, Malala, que sobrevivió tras resultar gravemente herida en un ataque de los talibán cuando volvía de la escuela, manifestó su agradecimiento a su padre por no cortarle “las alas” y por haberle dejado “volar” y a su madre por haberle enseñado a “ser paciente” y a “decir siempre la verdad”, “lo que es el verdadero mensaje del islam”.

“No es hora de sentir pena, es hora de pasar a la acción”, proclamó, para después hacer hincapié en que espera que esta sea “la última vez que vemos a un niño al que se le niega el derecho a la educación”. Así, aseguró que solo es “una persona comprometida” y “tenaz” que quiere que “todos los niños reciban una educación” y que la mujer tenga los mismos derechos “en todos los rincones del mundo”.

La joven paquistaní ha recordado que en su lugar de origen, el valle del Swat, los talibán han destrozado “más de 400 escuelas” y han intentado convertir los “sueños” de los niños en auténticas “pesadillas”, consiguiendo que la educación pase de ser “un derecho” a casi “un delito”.

En este sentido, subrayó que los talibán no han aprendido que el Corán dice claramente que “si matas a una persona” matas a “la humanidad” y que, desde el día en que atacaron su vehículo, su voz y la de sus compañeros “son cada vez más altas”.

Horas antes de recibir el premio, Malala aseguró que espera poder iniciar una carrera política e incluso aspirar a ser primera ministra en su país una vez terminados sus estudios en Reino Unido. Este mismo jueves ha expresado su deseo de poder regresar al país en 2015.