viernes, 7 agosto 2020 18:16

Consulta 9N: Los 'oscuros' escenarios de la hipotética independencia de Cataluña

A medida que se aproxima la fecha prevista por la Generalitat crece la incertidumbre sobre la celebración de la consulta. La idea principal de Artur Mas fue tumbada por el Tribunal Constitucional, a petición del Gobierno de Mariano Rajoy, y su opción alternativa no ha evitado tampoco el rechazo de los magistrados.

Desde la Generalitat, como ha sostenido tanto su presidente, Artur Mas, como su portavoz, Francesc Homs, insisten en que los ciudadanos catalanes podrán votar el 9N. Así lo han prometido en repetidas ocasiones, pero las decisiones judiciales al completo reman en su contra. La última, la del Tribunal Supremo, rechaza una de las pocas balas con las que contaba la recámara independentista.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del TS desestimó la suspensión del segundo recurso del Ejecutivo Central al Tribunal Constitucional, en esta ocasión en referencia a la consulta alternativa ideada por la Generalitat.

El marco legal y casi 7.000 Mossos d'Esquadra al servicio de la Fiscalía actuarán contra el proceso secesionista de Artur Mas y, pese al empeño de la Generalitat, no existen garantías para asegurar que el próximo domingo los ciudadanos catalanes puedan introducir su voto en las urnas.

COMPLICADO ESCENARIO POLÍTICO Y ECONÓMICO

Sin embargo, si finalmente el sueño del independentismo catalán se hiciese realidad, Cataluña se enfrentaría a un escenario inédito y 'oscuro' para la economía del nuevo Estado. “Tendría que recibir el reconocimiento de la comunidad internacional y sin este requisito no podría relacionarse con el resto de países“, apunta Rafael Calduch, catedrático de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

El futuro de una hipotética Cataluña independiente está ligado a la acogida de los principales líderes mundiales. Sin embargo, afirmaciones como “uno no se convierte en miembro de la Unión con una carta” (Jean-Claude Juncker), “Cataluña pasaría a ser un tercer país” (José Manuel Durao Barroso) o “si se independiza quedará fuera de la UE” (Oliver Bailly) han sido pronunciadas por los principales responsables de la Unión Europea.

Además, lejos del viejo continente tampoco ven con buenos ojos el propósito independentista de la Generalitat. Sin ir más lejos, en su reciente visita a España el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, pedía que se respete la integridad territorial del país y mostraba su apoyo a las decisiones de Marino Rajoy.

El rechazo de la Comunidad Internacional no es un aspecto puramente diplomático. “El reconocimiento de un estado es un paso previo para poder establecer relaciones políticas, diplomáticas y jurídicas, por lo que Cataluña no podría negociar tratados mientras no fuesen reconocidos“, apunta Rafael Calduch.

EL PIB CATALÁN PODRÍA CAER HASTA UN 23%

La economía de Cataluña, en relación a su nivel de déficit, es una de las más debilitadas del territorio nacional. Con un déficit del 1,96% a cierre del 2013, Cataluña registró la cuarta mayor deuda de la Comunidades Autónomas y un hipotético estado independiente no mejoraría, al menos a priori, su escenario económico.

El aislamiento internacional podría suponer como principal consecuencia la deslocalización de las grandes multinacionales ubicadas en territorio catalán que evitarían así verse perjudicadas por el proceso. “Las condiciones actuales de operación del mercado desaparecerían de Cataluña“, señala el catedrático en Relaciones Internacionales de la UCM.

De esta forma, los productos de bienes y servicios catalanes deberían pagar las tasas aduaneras marcadas por la Unión Europea para entrar en el mercado. Además, como apunta Rafael Calduch, “podrían seguir utilizando el euro, pero tendrían una hipoteca financiera considerable porque estarían a expensas de las actuaciones del BCE y sus decisiones sobre tipos de interés o masa monetaria”.

Bajo este escenario, las previsiones realizadas por Sociedad Civil Catalana estiman una importante caída del Producto Interior Bruto y del empleo en Cataluña. Según el informe elaborado por SCC, la organización que defiende la unidad de su comunidad al territorio español, se produciría un descenso del PIB de hasta el 23,5%, una tasa de paro cercana al 34% de la población activa o un déficit del 10,3% del PIB.

La difícil situación económica y diplomática que debería afrontar una Cataluña independiente, según Rafael Calduch, “es prácticamente inevitable”. El catedrático de Relaciones Internacionales de la UCM señala que “este problema se podría vencer a largo plazo, con mucho trabajo por parte de sus dirigentes y una serie de negligencias por parte del Reino de España, pero a corto plazo no podrían hacer tratados, ni siquiera de naturaleza económica“.

EL EJEMPLO DE LA REPÚBLICA TURCA DEL NORTE DE CHIPRE

El ejemplo del aislamiento de la comunidad internacional que más cercano es el que vive la República Turca del Norte de Chipre. La isla está dividida en dos desde 1974 y una de las partes tan solo está reconocida por Turquía. El país otomano se opone a la visión de Naciones Unidas y el resto de gobiernos que entienden que la República de Chipre tiene la soberanía de toda la isla.

Desde 1984 la comunidad internacional ha intentado solucionar el conflicto mediante la reunificación del territorio, pero las negociaciones han fracasado en repetidas ocasiones.

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