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“No hay un plan B, porque no tenemos un planeta B”, ha sentenciado Rajendra Pachauri, presidente del Panel Científico para el Cambio Climático de Naciones Unidas -IPCC, por sus siglas en inglés-. La presentación en Copenhague (Dinamarca) del informe científico de síntesis elaborado por más de 800 científicos durante los últimos 13 meses no ha dejado espacio para la duda ni oportunidad alguna para la inacción. “Con este informe en las manos, la ignorancia ya no puede ser un argumento para justificar la inacción, ha asegurado Michel Jarraud, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.

El documento jugará un papel principal en las negociaciones internacionales del más alto nivel que se sucederán de ahora en adelante para tratar de firmar un acuerdo mundial, un nuevo Protocolo de Kioto, en al cumbre del clima de Naciones Unidas que tendrá lugar en París en 2015. Algo en lo que la comunidad internacional, con presencia de líderes de la talla de Barack Obama (EEUU) o Hu Jintao (China) entre otros, ya falló en la cumbre de Copenhague en 2009. “Este informe es más preciso, más fuerte y el nivel de confianza que ofrece es mucho mayor”, ha explicado Jarraud.

La influencia del ser humano sobre los sistemas climáticos es clara y está creciendo, y sus impactos pueden notarse ya en todos los continentes. Si no se hace nada al respecto, “el cambio climático aumentará las probabilidades de sufrir impactos severos, generalizados e irreversibles para la gente y para los ecosistemas”, según el trabajo. Pero, hay opciones al alcance de la comunidad internacional para adaptarse al cambio climático y para realizar acciones de mitigación que puedan asegurar que los impactos del aumento de temperatura media global permanecen en en un rango manejable.

“Tenemos los medios para limitar el cambio climático”, ha dicho Pachauri durante la presentación del informe, que ha podido ser seguido en vídeo por internet. “Las soluciones son muchas y permitirán el desarrollo económico y humano. Todo lo que necesitamos es la voluntad de cambio, y confiamos en que será motivada por el conocimiento y la comprensión de la ciencia del cambio climático”, sentenció Pachauri.

El informe detalla con el mayor nivel de detalle posible los aspectos clave, como por ejemplo el hecho de que los océanos han almacenado el 90% de la energía acumulada en los sistemas climáticos desde el año 1971.

Pero no sólo se adentra en los aspectos científicos, sino que también sienta las bases para el análisis económico de la acción contra el cambio climático. Según el IPCC, el coste económico de la mitigación, de las medidas para frenar el aumento de temperatura y evitar que supere los 2 grados centígrados hasta el año 2100 costará un 0,06% del Producto Interior Bruto mundial cada año. Pero, en el mismo periodo, se espera que el PIB global aumente al menos un 300%.