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“Sería simplista reducir la crisis del ébola, perfectamente controlado hasta ahora, pidiendo la dimisión de una ministra cuyo único defecto es ser tremendamente tímida pero magnífica gestora”, escribe.

Mato fue muy criticada con motivo de la primera rueda de prensa que ofreció para informar del primer contagio sucedido en territorio español y que afectaba a la enfermera Teresa Romero. “Ana Mato se dedicó a dar a conocer la noticia y acto seguido a crear los gabinetes necesarios para controlar el posible contagio. En 48 horas contuvo la situación obedeciendo los protocolos establecidos por la OMS, y fue más allá cuando los veía insuficientes”, reflexiona Montero.

“Ana Mato es una mujer que se dedica a trabajar y los resultados de su ministerio la avalan. Pero todo logro puede verse derrumbado por una mala actuación como la que se produjo en su primera rueda de prensa cuando quiso, tan sólo a media hora de haberse enterado de que se había producido el primer caso de ébola -fuera de África, en España-, comunicar a la sociedad dicho hecho”, recoge en su columna la presentadora.