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Teresa Romero continua ingresada hasta que se recupere por completo de los efectos provocados por el virus del ébola y su estado emocional no es el más adecuado. La auxiliar de enfermería ya ha sido informada de que mientras ella luchaba para combatir el virus, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid decidía sacrificar a Excálibur, el perro que convivía con la enfermera y su marido.

Esa noticia, acompañada de la situación de aislamiento que vive desde el contagio, le ha provocado “un importante bajón emocional”. Así lo ha comunicado a los medios de comunicación Teresa Mesa, la portavoz de la familia, a las puertas del Hospital Carlos III de Madrid, donde ha acudido a conocer de primera mano el estado de salud de la pareja, tanto de Teresa como de Javier.

Precisamente hoy, la Asociación contra el Maltrato Animal ha presentado una denuncia en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, por su responsabilidad en el sacrificio del animal durante la gestión de la crisis del ébola.

Según informa Europa Press, el texto apunta hacía una presunto delito de prevaricación del consejero madrileño y del director general de Ordenación e Isnspección, Manuel Molina. Ambos estarían señalados como responsables de “las fatales actuaciones administrativas” en relación con la eutanasia de Excálibur.

Por otra parte, la denuncia señala que el comunicado emitido por la Consejería de Sanidad el pasado 7 de octubre “faltaba a la verdad” porque la autorización judicial era exclusivamente para la entrada en el edificio. Al mismo tiempo, la Asociación contra el Maltrato Animal también critica que la decisión de sacrificar al perro se realizase sin un diagnóstico previo.