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El juez que lleva la investigación en torno a Jordi Pujol Ferrusola, Pablo Ruz, cree que éste le mintió en su declaración en los juzgados al decirle que no tenía cuentas en el extranjero. Y es que seis días después de haber sido imputado, el hijo del expresidente transfirió 2,4 millones de euros de una cuenta de Andorra.

Ruz también ha imputado a otras once personas que cree que podrían haber colaborado con Pujol Ferrusola en sus actividades delictivas. Entre esas personas se encuentran los exsuegros de Pujol Ferrusola, Ramón Gironés y Mercé Riera, y su excuñado Ramón Gironés Riera, así como los empresarios Carlos Sumarroca Claverol, Carlos Sumarroca y el presidente de la constructora Isolux Corsán, Luis Delso. El juez les atribuye delitos de blanqueo, fraude fiscal y falsedad documental.

El juez ha ordenado que se congele los fondos de todas las cuentas bancarias que tenga en el Principado y se abra una comisión con Liechtenstein, México y Reino Unido, además de ampliar la de Andorra.

La investigación del hijo de los Pujol Ferrusola se centra en las transacciones que 17 empresas del ámbito de la construcción y los servicios que “directa o indirectamente” declararon “ingresos procedentes de distintos organismos públicos de Cataluña” realizaron a cinco sociedades propiedad de Pujol Ferrusola y su esposa (Iniciatives, Marketing i Inversions, Project Marketing Cat, Inter Rosario Port Services, Active Translation e Iberoamericana de Business and Marketing).