Compartir

Según la declaración íntegra del expresidente de Caja Madrid, a la que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal le preguntó si Caja Madrid informaba al Banco de España de la totalidad de las retribuciones de los consejeros, a lo que él respondió que la inspección del Banco de España tenía permanentemente un despacho” en la entidad y, por lo tanto “tiene conocimiento o puede tener conocimiento de todo“.

El fiscal replicó que la pregunta no era si el Banco de España tenía acceso a esa información, sino si Caja Madrid se la dio o no. “Creo que hay cosas que al Banco de España no se le cuentan con detalle a no ser que pregunte“, contestó Blesa, añadiendo que “seguro” que el organismo regulador conocía las retribuciones de los consejeros y que en estas estarían incluidas las tarjetas B.

Mostrando una actitud esquiva ante las preguntas, Blesa da unas explicaciones que hacen que el fiscal le inste constantemente a precisar. Por ejemplo, cuando señaló que las tarjetas suponían un “complemento retributivo” y que se podía “disponer libremente de ellas para gastos“, el fiscal le corrigió -“para gastos no, para gastar“-, tras lo cual Blesa admitió: “sí, para gastar“.

RATO TAMBIÉN PONE EXCUSAS

El expresidente de Caja Madrid y Bankia Rodrigo Rato afirmó en su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que las 'tarjetas B' existieron desde los años 90 en la caja de ahorros para cubrir “gastos personales” de los consejeros y directivos y que él no tomó ninguna decisión sobre esta materia porque no fue un tema “problemático” objeto de “preocupación” por los órganos de la entidad.

Así consta en la declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, que el que fuera máximo responsable de Caja Madrid entre 2010 y 2012 hasta ser nombrado presidente de Bankia prestó el pasado jueves en calidad de imputado en el marco de la pieza separada en la que Andreu investiga el uso irregular de este medio de pago.

Rato aseguró que el entonces director financiero en Caja Madrid, Idelfonso Sánchez Barcoj, le entregó dos tarjetas, una para gastos de representación y otra para “gastos particulares”, cuyos límites estaban ya establecidos . “Yo entiendo que está englobada en mi remuneración y es, por lo tanto, de uso personal“, dijo.