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Siempre se ha dicho. Es la recomendación clásica en ciudades como Madrid cuyo tráfico se complica siempre que caen cuatro gotas. Y la cosa va a mayores cuando la tormenta es fuerte. Entonces los atascos son monumentales. ¿El remedio? El transporte público. Hasta no hace demasiado era así. Ahora ya no. O eso parece. Dependiendo de la línea en la que viajes y su estado de conservación puede que hoy hayas sufrido también las consecuencias de la lluvia aunque el Metro sea  transporte subterráneo. O quizá por eso.  Tres líneas han estado colapsadas y paradas por tramos en hora punta.

Esta mañana los usuarios de la línea 1 de Metro de Madrid, que conecta dos distritos con el centro de la capital soportaba retrasos que oficialmente eran de entre 10 y 15 minutos según la megafonía de la línea y que al final se alargaban hasta prácticamente media. No era la única. La línea 2 y la línea 6 también han sufrido las consecuencias de la inundaciones parciales y por tramos. Tal y como reconoce la propia empresa que habla de “filtraciones de la red de desagües que parte de la superficie”. El caso es que a las 9.50 se restablecía la normal circulación en la línea 6 y en la 2, quedando los retrasos reservados para la línea 1.

Esas filtraciones, además, habrían afectado a algunos andenes y pasillos del suburbano, anegando el recorrido que realizan los usuarios. 

Según Metro, “el agua ha afectado a los sistemas de detención automática de algunos convoyes e algunos tramos de las tres líneas afectadas, que detectan que hay algo cerca de los raíles y para los convoyes. Una cuestión sin peligro porque la electricidad de la catenaria va por arriba“. El 'algo' que detenía los convoyes era el río de agua que discurría esta mañana pegado a los raíles del subterráneo.

Desde la sección sindical de Metro de Madrid, Teo Piñuelas, de UGT, denunciaba que “son incontables veces que hemos solicitado que se recuperen las inversiones en mantenimiento de instalaciones y material móvil. Esto es una muestra más de la situación del suburbano”.

Y lo peor de todo es que según la línea y boca de metro en la que los usuarios se bajen pueden encontrarse, o no, con empleados a quienes pedir un justificante para el trabajo que detalle el anormal funcionamiento del servicio, los retrasos y la inundación parcial de la línea. Lo dicho, si llueve, el metro te puede ayudar… O quizá no.