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El 22 de septiembre fue repatriado el misionero infectado con ébola, Manuel García Viejo, y tras tres días ingresado en el Hospital Carlos III de Madrid fallece a los 70 años. La auxiliar entró en la habitación entonces para retirar cosas, momento en el que se cree que pudo estar la fuente de contagio.

Tras la atención prestada al religioso, Teresa, la enfermera, coge vacaciones para realizar las oposiciones a Auxiliar de Enfermería en la Complutense de Madrid. Tras esto, iba a irse de vacaciones con su marido pero finalmente, tras sufrir él un accidente, cambiaron los planes. Teresa estuvo a punto de irse a Galicia a visitar a su madre pero, entonces comenzó la fiebre.

La enfermera empezó a encontrarse mal, con fiebre, y acudió a sumédico de cabecera el 30 de septiembre, quien le diagnosticó el virus de la gripe. No se tuvo en cuenta el virus del ébola durante una semana a pesar de haber estado en contacto con el misionero repatriado.

A partir de ese día, llamaba con frecuencia al Hospital Carlos III de Madrid para recibir tratamiento y las revisiones que le realizaron durante una semana sólo corroboraron que tenía fiebre. Sin aislamiento y sin tomar las medidas de precaución necesarias se atendió a Teresa y se le volvía a enviar a casa.

A pesar de que no llegaba al umbral de grados, más de 38, que se considera alarmante, desde el hospital aseguran que fue un error no tener en cuenta que había estado expuesta al ébola en el equipo que atendió al misionero infectado.

El pasado lunes se le trasladó en ambulancia desde su casa hasta el hospital más cercano sin medidas de protección al no considerarlo oportuno. El vehículo siguió trasladando pacientes, que ahora están siendo controlados. Ya en el hospital, la enfermera pidió que se le realizara la primera prueba del ébola, en la que dio positivo

Los tres técnicos y el médico que trasladaron a la enferma se retiraron a sus casas tras acabar el turno de noche sin que nadie les informase, de su contacto con el ébola. Todos permanecen en sus domicilios, aislados. Se solicitará su baja médica por un accidente laboral mientras pasan los 21 días del periodo de incubación del virus.

Los trabajadores del Hospital Carlos III de Madrid denuncian que la mujer no fuera aislada hasta la confirmación de su prueba y sólo permaneciera detrás de un biombo y con un par de cintas alrededor. Los errores de seguridad en el protocolo de actuación han puesto el alerta la preocupación de la población por el riesgo de contagio.

Desde las redes sociales piden la dimisión de la ministra de Sanidad, Ana Mato, por la mala preparación del hospital para estos casos de enfermedades letales y altamente contagiosas.