Compartir

“La renuncia es personal. Acepto todas las críticas, pero no puedo avalar una consulta que, en mi opinión, no ofrece garantías democráticas”, ha explicado Quim Brugué en su cuenta personal de Twitter, según informa el diario El Mundo.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, firmó el pasado jueves el decreto de nombramiento de los siete miembros de la comisión de control de las consultas, que previamente fueron designados por el Parlament, pese a la suspensión cautelar de la ley de consultas decretada por el Tribunal Constitucional (TC). El Gobierno y el Partido Popular anunciaron al día siguiente que impugnarán ante los tribunales la designación y la constitución de la comisión de control de consultas.

Este órgano equivale a una junta electoral y su función es supervisar este tipo de referendos que puedan ser convocadas y no únicamente el del 9N, y la forman siete juristas y politólogos.

Según fuentes parlamentarias consultadas citadas por la agencia EFE, los miembros de la comisión de control podrían haber realizado ya una primera reunión secreta, pese a la única baja del experto propuesto por ICV-EUiA para formar parte de esta comisión, Joaquim Brugué.