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No se sabe a ciencia cierta porqué a la presidenta argentina no le agradaba que la estatua de 600 toneladas de mármol se cruzara en su mirada a través de la ventana del despacho. Se especula en Buenos Aires que el motivo tiene que ver con el difunto Hugo Chávez, que en el pasado, durante una de sus visitas, la incomodó preguntando: “Cristina ¿qué hace allí ese genocida?”

Hay que recordar que la estatua del aventurero genovés fue donada por Italia en 1910, primer centenario de Argentina como nación, como agradecimiento a la recepción de inmigrantes italianos. España, a su vez, donó el Monumento a los Españoles y envió a la infanta Isabel de Borbón a la fiesta independentista.

En abril de 2013 Fernández ordenó el 'desahucio' del monumento a Colón, que se alzaba más de seis metros del suelo. El plan inicial era 'desterrarlo' bien lejos: en la ciudad turística de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires. Los trabajos de desmantelamiento se realizaron de noche y con discreción, pues el monumento no pertenece al gobierno sino a la alcaldía de Buenos Aires. Y allí gobierna Mauricio Macri, de centroderecha y opositor enfrentado a Fernández.

Macri, que aspira a ganar las elecciones presidenciales en 2015, reaccionó entonces con firmeza prometiendo que “Colón no se va de la ciudad”. Y, además, reivindicó a la pieza como parte del patrimonio histórico de Buenos Aires.

Y ya está. La dichosa estatua del descubridor puso una excusa más para e enfrentamiento políticos de dos enemigos irreconciliables, clásicos ya de la vida política argentina.

Por su parte, la comunidad italiana, mayoritaria en la inmigración europea que pobló este país, consiguió que la Justicia frenara la mudanza. Puso dos recursos de amparo y montó varias manifestaciones de 'apoyo' al lugar original de Colón. Tras más de un año y medio de tira y afloja, un acuerdo político del 'cristinismo' y el 'macrismo' se plasmó el jueves en el concejo deliberante de Buenos Aires. Y ambos bloques votaron a favor de la mudanza definitiva de Colón.

El nuevo emplazamiento será en el paseo marítimo de río de la Plata y frente al aeropuerto “Jorge Newbery” de vuelos nacionales. El traslado de los bloques de mármol de carrara, que están tirados detrás de la Casa Rosada, empezará la semana próxima.