lunes, 28 septiembre 2020 16:37

Quiebra Spanair: La cúpula directiva pagará 10,8 millones por la quiebra de la aerolínea

Además, la sentencia dada a conocer hoy declara la inhabilitación para la gestión de patrimonios ajenos durante 2 años a casi todos los consejeros, entre ellos al propio Soriano, y a la empresa de la Generalitat Avançsa.

El juicio de Spanair empezó a principios de julio en Barcelona para tratar de esclarecer si el presidente de la compañía, Ferran Soriano, y el resto del consejo de administración eran culpables de un retraso injustificado de cinco meses al presentar el concurso de acreedores, a sabiendas de que la compañía era inviable, tal y como defiende el fiscal.

En su declaración ante el juez, Soriano descargó todas las culpas sobre la Generalitat de Cataluña ya que el Gobierno de Artur Mas se había comprometido a apoyar financieramente a la aerolínea durante todo 2011. En concreto, explicó que aunque en mayo de ese año el consejo de administración se planteó declarar el concurso de acreedores por la mala situación financiera de la compañía, al final no se hizo porque se recibieron 56 millones de euros de financiación con la entrada de la empresa pública Avançsa, mediante un préstamo participativo.

El objetivo de ese dinero era dar tiempo al equipo de Soriano para que negociara un acuerdo con Qatar Airways, por el que entregaría el 49% de Spanair a cambio de una inyección de 150 millones. Las negociaciones se mantuvieron hasta diciembre de 2011, momento en que se produjo una nueva inyección de 10 millones por parte de Avançsa.

Sin embargo, el acuerdo finalmente se frustró por el temor de esta aerolínea a que la Unión Europea obligara a Spanair a devolver las ayudas públicas recibidas, tras la denuncia presentada en este sentido por las compañías competidoras en el aeropuerto de El Prat. El importe de esas ayudas entregadas por la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona se estiman en unos 200 millones.

En diciembre de 2011, al fracasar la negociación con Qatar Airways, Soriano aún intentó abrir una nueva negociación con la aerolínea china HNA, pero cuando en enero de 2012 volvió a solicitar financiación pública, la Generalitat decidió cerrar el grifo.