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La juez de Barcelona que investiga la fortuna que mantuvo oculta Jordi Pujol ha requerido al Banco de Madrid información sobre varias cuentas de la esposa del expresidente, Marta Ferrusola, y cuatro de sus hijos, por su vinculación con las que puedan tener en Andorra y Suiza.

En concreto piden información de Marta, Mireia, Pere y Oleguer, cuatro de los hijos de la familia Pujol.

El juez quiere “obtener información bancaria sobre el verdadero patrimonio de Jordi Pujol, su esposa y sus hijos, su extensión, los movimientos que se han podido producir y si el mismo ha sido objeto de la correspondiente declaración tributaria”.

La magistrada pide que el Banco de Madrid le facilite “el detalle de las órdenes de pago y de abono, transferencias y compensaciones emitidas o recibidas de cheques o pagarés” en las cinco cuentas mencionadas, cuya numeración precisa en el auto, así como documentación sobre cualquier gestión “realizada por cuenta y/o orden del cliente frente a instituciones públicas”.

También reclama la “especificación del origen y destino de los fondos depositados en las citadas cuentas o en cualquier otro instrumento financiero” del que sean titulares Marta Ferrusola y los cuatro hijos reseñados.

Otra información que requiere la juez es la identificación completa de los titulares de las cuentas, así como de las personas autorizadas y de los poderes aportados, y la documentación bancaria relativa al contrato de apertura, los contratos fiduciarios o las instrucciones sobre la entrega de la correspondencia.

PUJOL PAGARÁ 4 MILLONES A HACIENDA

En esa encrucijada en la que se encuentra no solo Jordi Pujol, el expresidente catalán, sino buena parte de su familia, con numerosas investigaciones en curso la situación puede tener giros inesperados. Uno de su 'pecados' parece simple: El interesado emitió un comunicado en el que reconocía que tanto él como algunos miembros de su familia acababan de presentar en Hacienda declaraciones complementarias, en las que reconocían haber tenido más de cuatro millones de euros en bancos de Andorra. Dinero que nunca fue declarado y por el que nunca se pagaron impuestos.

El exhonorable explicó que se trataba de una herencia de su padre, con dinero “ubicado en el extranjero (…) y que no estaba regularizado”. Esta herencia estaba oculta. “lamentablemente, no se encontró nunca el momento adecuado para regularizar”. Pues bien, en Hacienda piensan, como resumió Montoro, que si afloró esos cuatro millones de euros fue únicamente porque se encontraba rodeado por las investigaciones de la Agencia Tributaria y trata de preparar una estrategia defensiva para evitar a los investigadores que persiguen el blanqueo de capitales.

El ministro confirmó, además, que Pujol no se había acogido a la reciente amnistía fiscal, lo que demuestra su nula voluntad de regularizar. Es verdad el hecho de haber presentado declaraciones complementarias evita, en principio, el delito fiscal. Pero habrá que ver hasta qué punto. ¿Son declaraciones veraces? ¿Están pagadas? ¿Se han hecho antes de que se inicie una investigación de oficio?

Sea como fuere, lo que s seguro es que habrá sanción administrativa que ascenderá a más de cuatro millones. ¿Por qué? Se considerarán esos cuatro millones aflorados como ganancia de patrimonio no justificada, con intereses no prescritos, por lo que tendrá que tributar como renta a un tipo del 40%. Esto es, pagar más de 1,6 millones. A esa cantidad se suma una multa de hasta el 150% del importe de la sanción: otros 2.400.000 euros. En total, más de cuatro millones.

Pendiente quedará el núcleo de las sospechas sobre el manido 3% de los contratos de la Generalitat. Y también el origen del dinero de Pujol. Esté lo uno unido a lo otro. Sospechas fundadas hay. La novia del primognénito del clan ya sabemos que dice que el dinero viene de comisiones ilegales, en cuyo caso estaríamos ante blanqueo de capitales. Guardar dinero que viene de un delito en un paraíso fiscal es delito de blanqueo en sí mismo.