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En Génova no tienen ninguna duda que hay que buscar un recambio a Ana Botella de cara a las municipales de 2015. Las encuestas internas que ha realizado el PP dejan claro que perderían la mayoría absoluta en la capital, tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad. El que tampoco parece que va a seguir es Ignacio González, de quien Rajoy está distanciado desde hace años, y tiene en cuenta el desgaste producido por el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en contra de la privatización de gran parte de la gestión de la Sanidad pública, y el escándalo del ático del Presidente de la Comunidad, que por el momento ha quedado archivado pero no para la opinión pública. La batalla por la Alcaldía y Ayuntamiento de Madrid del PP parece tener tres aspirantes muy claras.

Cristina Cifuentes

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, está muy bien vista por el núcleo duro de Génova, es un valor al alza en el PP y lo quieren aprovechar. Desde el Gobierno piensan que ha logrado transmitir a la opinión pública que los disturbios producidos en las calles, en una situación de crisis política y económica, ha sido obra de provocadores y alborotadores y que gracias a su 'temple' no se ha producido ningún suceso grave en los enfrentamientos con la Policía. 

Durante una entrevista la delegada del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, aseguraba sentirse “incomoda” el ser candidata a las próximas elecciones tanto municipales como autonómicas porque despierta “recelos” en el PP. 

“El hecho de aparecer en las encuestas, más allá de gustarme, me produce una profunda incomodidad porque es inevitable, hay personas que de repente te ven como competidor y eso despierta recelos, sobre todo, de los equipos”, indico en una entrevista concedida a Europa Press.

Soraya Sáenz de Santamaría

La segunda en la 'Pole Position' es la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Es sobre todo la secretaría general del PP la que apuesta más fuerte por esta candidatura. Para Dolores de Cospedal sería la jugada perfecta, un movimiento que le valdría a la Secretaria General apartar de la carrera por el liderazgo del Ejecutivo a la vicepresidenta Soraya. Teniendo en cuenta la 'tensa' relación entre Soraya y Cospedal, las piezas del puzle encajan.

La 'carta' de Soraya como cabeza de lista para las próximas elecciones municipales y autonómicas de Madrid dependerá de dos factores: el primero serán los resultados del sondeo que está preparando el PP para la vuelta del verano, en un plazo más o menos de 4 semanas a partir de septiembre, para hacer que la elección pueda ejecutarse a principios de otoño con el objetivo de ir 'limando' la imagen del candidato. El segundo factor clave será contar con el beneplácito de Mariano Rajoy, que parece no estar muy dispuesto. La vicepresidenta debería abandonar el Ejecutivo, algo que no le hace mucha 'gracia' a Mariano, ya que para Rajoy se trata de su mano derecha, la única capaz de coordinar todos los ministerios comentan desde Génova. Esta jugada además le obligaría a Rajoy a buscar un sustituto, algo que a priori no parece tan sencillo, aunque en círculos del PP se habla de Jorge Moragas como posible vicepresidente del Gobierno.

Esperanza Aguirre

Aunque hace unos meses el nombre de Esperanza sonaba como el recambio más previsible y natural, durante las últimas semanas ha ido perdiendo fuerza. Hace meses al “gurú” del PP, Pedro Arriola, le salían las cuentas con Aguirre para asegurarse el Ayuntamiento de Madrid, pero desde la irrupción de Podemos, partido político que Arriola calificó como “puñado de frikis”, le ha hecho trizas sus cuentas. El caso Gürtel pesa mucho en la opinión pública, y desde Génova saben que los enfrentamientos con Podemos les están pasando factura, y teniendo en cuenta la poca afición de Mariano Rajoy por el riesgo, parece la opción menos probable.