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Jordi Pujol ha decidido hablar por primera vez después de su confesión y lo ha hecho desde Queralbs (Girona), junto a la residencia propiedad de la familia de su mujer, Marta Ferrusola, desde donde sí se ha mostrado a disposición de las instancias jurídicas y tributarias.

Eso sí, el expresidente de la Generalitat no ha decidido si comparecerá en el Parlament para explicar la situación en la que se encuentra inmerso.

Lo ha hecho después de recordar que el comunicado que envió ya constataba su predisposición a dar explicaciones ante las instancias jurídicas o tributarias en caso de que le llamen.

Además de destacar que estos días ha querido estar tranquilo, Pujol ha asegurado que no tiene previsto acudir a ningún acto de momento, y más cuando “cada vez estaba más retirado”.

“Me encuentro bien”, ha añadido el expresidente catalán, que días antes había estado en Latour-de-Carol, en el sur de Francia, y también en la Cerdanya (Girona).