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El Consejo de Seguridad de la ONU está considerando un proyecto de resolución para condenar el “derribo” del avión de pasajeros de Malaysia Airlines en Ucrania, a la vez que exigirá que los grupos separatista permitan el acceso al lugar del accidente, y piden a los Estados de la región que cooperen con la comunidad internacional en la investigación.

Australia, un país, recordemos, que perdió 28 ciudadanos en el ataque al aparato, ha ideado el texto difundido por varias agencias internacionales y que tiene como destinatario último  al Consejo de Seguridad. El miso que podría ser sometido a votación este mismo lunes. Australia exige acciones firmes al Consejo de Seguridad, donde quizá encuentre la oposición de Rusia.

El proyecto de resolución “exige que los responsables del derribo respondan por ello y que todos los estados cooperen plenamente con todos sus esfuerzos”. Así, “condena en los términos más enérgicos el derribo del vuelo MH17(…) en el que perdieron trágicamente la vida 298 personas” y “exige que todos los estados y otros actores de la región se abstengan de más actos de violencia dirigidos contra aviones civiles”.

Estados Unidos y otras potencias como Reino Unido, Alemania o Australia han dicho que el avión fue derribado probablemente por un misil tierra-aire lanzado desde territorio rebelde. La embajadora de EEUU en la ONU, Samantha Power aseguró este viernes que Washington no podía descartar la ayuda rusa en el lanzamiento del misil.

El representante permanente de Francia ante la ONU, Gérard Araud, también criticó las trabas puestas por los rebeldes ucranianos y aseguró que así es imposible llevar a cabo una investigación.

El presidente ruso, Vladimir Putin, por su parte, ha instado a los rebeldes prorrusos del este de Ucrania a que cooperen y ha insistido en que la investigación internacional no debe ofrecer conclusiones precipitadas. Moscú niega su participación y ha señalado con el dedo al Ejército de Kiev.

En este punto, el proyecto de resolución de la ONU “exhorta a todos los estados y actores de la región a que cooperen plenamente con la investigación internacional sobre el incidente, incluso en lo referente al acceso inmediato al lugar del accidente”.

De esta manera, “exige que los grupos armados que controlan el lugar en el que cayó el avión y sus alrededores se abstengan de cualquier acción que pueda poner en peligro la integridad del lugar y que inmediatamente proporcionen acceso seguro, completo y sin restricciones al sitio y sus alrededores”.

Los observadores de la OSCE afirmaron este sábado que les habían permitido ampliar la zona, aunque todavía los rebeldes armados no les dejaban acercarse a algunos de los restos.

Pese a la división que existe en el Consejo de Seguridad, el viernes ya aprobó una breve declaración en la que reclamó una “investigación internacional completa, exhaustiva e independiente” y el “acceso inmediato a los investigadores al lugar del siniestro”.