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No ha sido fácil estabilizar el fuego. Y es que aunque hay factores que juegan a favor de la extinción de las llamas, que siguen devorando la sierra como las bajas temperaturas y el aumento de la humedad relativa del aire, otros como el aire cambiante parecen pesar más y colaboran con las llamas. Eso sí, en la Junta de Castilla La Mancha son optimistas a la par que precavidos y esperan que ambos fuegos puedan estar extinguidos en breve.

El primer incendio se inició el pasado jueves en Aleas, pedanía del municipio de Cogolludo, cuando una máquina cosechadora cogió una piedra con las cuchillas, lo que provocó una chispa, en principio responsable del origen del fuego. Todo está pendeinte de análisis de los expertos, pero el fuego se propagó a gran velocidad favorecido por las altas temperaturas y la sequedad.

El fuego quedó controlado alrededor de las 23.00 del jueves, pero durante la noche se reavivó por el viento reinante en la zona. Detrás había dejado 409 hectáreas calcinadas. Por la mañana se crearon dos focos. El primero afectó a una pinada entre las localidades de Arbancón y Muriel, mientras que el segundo quemó monte bajo en Arbancón. La zona afectada hasta el viernes comprendía ya un perímetro de 2.100 hectáreas, según el Gobierno castellano-manchego.

La intensidad de las llamas obligó a desalojar tres poblaciones: Monasterio, con 21 personas; Fraguas, con 19, y Prádena de Atienza, con 80.

Pero hay más porque se desató otro incendio en Bustares a mediodía del viernes. Este fue iniciado supuestamente por un apicultor mientras echaba humo a sus colmenas. Este incendio entró en el parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara. En esta zona se encuentra se encuentra el Monte del Alto Rey, un paraje muy agreste y de difícil acceso, cuya extinción debe hacerse casi exclusivamente por medios aéreos. Los 60 vecinos de Gascueña de Birnova tuvieron que pasar la noche en Hiendelaencina. A mediodía pudieron regresar a sus hogares. Al igual que los otros desalojados fueron atendidos por Protección Civil, Cruz Roja y Guardia Civil.

Entre los intervinientes en la extinción, están trabajando 275 efectivos del primer batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Torrejón de Ardoz. Este dispositivo ha desplazado 25 camiones autobombas y 10 nodrizas, además de un helicóptero de reconocimiento que manda imágenes en tiempo real al PMA y dos excavadoras, según ha explicado el teniente coronel de la UME, Juan del Hierro.

Desde la comandancia de Guardia Civil de Guadalajara explican que no hay detenidos ni imputados por sendos incendios. Será necesario que se extinga el fuego para que los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado investiguen las causas del siniestro.