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La Infanta Cristina ha visto como el juez que instruye el caso Nóos, José Castro, decidía poner punto y final a su labor jurídica sobre la que llevaba cuatro años trabajando. Sin embargo, el magistrado ha decidido no variar su opinión y ha mantenido la imputación sobre la hermana de Felipe VI.

Castro señala en el auto publicado esta mañana que la Infanta Cristina ha cometido dos delitos fiscales en la ayuda a su marido, Iñaki Urdangarín, de defraudar a la Hacienda Pública una cantidad superior a los 300.000 euros en los ejercicios 2007 y 2008.

Por otro lado, el juez también señala a doña Cristina como conocedora del destino de unos ingresos ilícitos procedentes de Nóos.

Todo ello, según desvela el diario 'El Mundo', podría acabar con un escenario en el que la Infanta fuera condenada con penas de hasta 16 años de cárcel. Los delitos contra la Hacienda Pública podrían hacer que la hermana del nuevo rey se enfrente a una multa que supere los dos millones de euros.

ZARZUELA RESPETA “LA INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL”

La Casa del Rey ha expresado su “pleno respeto a la independencia del poder judicial” tras conocer el auto por el que el juez José Castro mantiene la imputación contra la Infanta Cristina por presunto blanqueo de capitales y como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales supuestamente cometidos por su marido, Iñaki Urdangarin.

Un portavoz del Palacio de la Zarzuela ha indicado a Europa Press que la institución no tenía nada más que decir en relación con el auto más allá de manifestar su “pleno respeto a la independencia del poder judicial”.

Se trata de la primera vez que la Casa del Rey se refiere a la “independencia” del poder judicial en una reacción oficial a la actuación del magistrado José Castro.