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La 'Medal of Honor' es el máximo reconocimiento al valor que puede recibir un militar estadounidense y ha sido concedida a 'Kyle' por la valentía y el compañerismo que demostró en la mañana del 21 de noviembre de 2010 al saltar sobre una granada que le arrojaron a él y a su compañero cuando vigilaban desde la azotea de un edificio de Marjá, en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán.

Carpenter no recuerda lo que pasó porque quedó inconsciente por la deflagración pero los análisis de los técnicos militares han concluido que se lanzó deliberadamente sobre el artefacto explosivo porque toda la onda expansiva se concentró en su torso, lo que sugiere que intentó cubrirla por completo. Su acción permitió salvar la vida de su compañero de armas y amigo, el cabo Nicholas Eufrazio.

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha destacado el valor y la valentía de Carpenter, tanto en el momento del ataque con la granada como en su dura “lucha por la recuperación” en los hospitales, donde llegó a sufrir un paro cardiaco y los médicos creyeron en tres ocasiones que había muerto.

“Las granadas de mano son algunas de las peores armas de guerra”, ha afirmado Obama, cuando ha elogiado la figura de Carpenter. “Incluso en la distancia, la metralla puede provocar graves heridas en el cuerpo humano. A corta distancia, es casi seguro que cause la muerte”, ha explicado.

Los médicos que atendieron a Carpenter tras la deflagración aseguraron que quedó “literalmente herido de la cabeza a los pies“. “Mi último pensamiento era estar en paz con Dios”, ha recordado Carpenter, en referencia al ataque que casi acaba con su vida. “Intenté hacer lo mejor y darlo todo en los últimos segundos de mi vida en la tierra”, ha relatado el marine, según Obama.

“La Medalla del Honor se entrega por la gallardía en el campo de batalla pero hoy también recordamos a 'Kyle' Carpenter por su valor desde que comenzó su dura lucha por la recuperación”, ha asegurado Obama, en el acto de entrega de la condecoración celebrado el jueves en la Casa Blanca.

Carpenter es el militar vivo más joven que recibe la Medalla del Honor, tras haber pasado cinco semanas en coma y más de dos años y medio ingresado en hospitales, sometiéndose a 40 operaciones quirúrgicas, incluidas algunas cirugías cerebrales.

“Pueden darse cuenta de que Kyle no esconde sus cicatrices. Está orgullos de ellas y de lo que representan. Ahora me dice que 'a las chicas les gustan', lo que quiere decir que está trabajando en esa perspectiva de las cosas”, ha bromeado el mandatario estadounidense.

Carpenter da ahora conferencias de motivación en todo el país y es un firme defensor de los veteranos militares. En la actualidad, está matriculado en la Universidad de Carolina del Sur y está barajando especializarse en psicología para usar su experiencia en ayudar a otros. “Por cierto, sólo tiene 24 años”, ha concluido Obama.