domingo, 27 septiembre 2020 18:52

En Egipto aprueban la consideración del acoso sexual a la mujer como delito

Es verdad que las organizaciones de mujeres consideran que la norma es insuficiente. Pero es un paso. Y ya está aprobado. En sus últimas horas como presidente interino de Egipto, Mansur aprobó  un decreto que convierte por primera vez como delito el acoso sexual. Pero no está exento de polémica porque no incluye los medios y mecanismos para ser aplicada y temen que sera solo una medida cosmética

Y eso que la norma incluye penas de cárcel y elevadas multas para los agresores. Contempla penas de cárcel que oscilan entre los seis meses y los cinco años, en función de la gravedad del asalto y de si se trata de un infractor reincidente. Además, también establece multas por un valor de entre 320 y 5.500 euros, una cifra enorme en vista de que el salario mínimo mensual en el país árabe no supera los 75 euros.

La penalización del acoso sexual era una vieja reivindicación de las asociaciones de mujeres egipcias, ya que para muchas mujeres se ha convertido en un problema en su vida cotidiana. Según un reciente estudio de las Naciones Unidas, un 99% de las egipcias mayores de 18 años asegura haber padecido alguna vez el acoso sexual en su vida, ya sea verbal o en forma de tocamientos, mientras que casi la mitad declara padecerlo de forma diaria.

“El decreto contiene numerosas carencias, entre ellas, sitúa el listón muy alto a la hora de probar que existió el delito”, dice Hala Mustafá, cofundadora de la ONG Shuftu taharrush -'presencié el acoso'-, una de las más activas en este ámbito. Según el texto legal, es necesario que haya varios testigos dispuestos a testificar ante un juez y que no tengan una relación personal con la víctima.

Otra de las quejas de las asociaciones de mujeres es que el Gobierno no ha creado los mecanismos suficientes para aplicar la ley, en especial, un programa de formación a la policía. Las pocas mujeres con la valentía suficiente para denunciar en comisaría un caso de acoso, que hasta ahora se podía castigar bajo el cargo de “agresión física”, se han enfrentado a menudo con una actitud hostil por parte de los policías. En algunos casos, los agentes se han negado a registrar la demanda, se han burlado de la víctima, o incluso la han acosado.