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La nueva carroza de la Reina de Inglaterra está plagada de pedacitos de historia y mucho dinero. Con fragmentos del buque de guerra de Enrique VIII y un trozo de un supuesto manzano que inspiró a Isaac Newton, se paseó ayer Isabel II para estrenar este bonito vehículo que ha costado 3,6 millones de euros.

El interior del carruaje está forrado con seda amarilla e incorpora más de 100 piezas donadas por museos y organizaciones británicas. Los marcos y ventanas se han hecho con materiales procedentes de la catedral de Canterbury y también cuenta con seis estabilizadores hidráulicos que están cubiertos de pan de oro. Las puertas y manillares cuentan con 260 zafiros y 48 diamantes.

La carroza se comenzó a fabricar por el 80 cumpleaños de la Reina y es la segunda de la Casa Real en 100 años. Bautizada como el 'Carruaje del Jubileo de Diamantes', el diseñador, Frecklington, tuvo que hipotecar su casa para sufragar el regalo que quería hacerle a Isabel II.