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Estas mismas fuentes indican que esta realidad se está dando en muchos de los países de los que parten estos combatientes, principalmente el Reino Unido y Francia, aunque añaden que con toda probabilidad este fenómeno también se haya dado en España.

Las fuentes consultadas indican que en estos casos coinciden dos intereses: el del propio combatiente que no quiere separarse de su familia (en ocasiones es la única fuente de ingresos) y el de los propios grupos receptores que operan en la zona, que llevan a cabo una estrategia de repoblar zonas con personas afines a su causa.

La realidad con la que se encuentran al llegar a Siria es que el grupo que les recluta les proporciona un hogar y una infraestructura para sus esposas e hijos mientras el cabeza de familia hace la yihad.

PRINCIPAL PREOCUPACIÓN

La principal preocupación para los países europeos en términos de seguridad siguen siendo los terroristas que dan el paso de combatir en la guerra civil Siria, integrándose en alguno de los muchos grupos que desde hace ya más de tres años combaten en el país árabe, incluyendo la filial de Al Qaeda en la zona.

En concreto, el riesgo para los servicios de inteligencia es detectar el posible retorno de estos terroristas, que regresan más ideologizados y con mayor conocimiento de combate para poder perpetrar atentados fuera de Siria.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas cifran en 60 el número de personas que han abandonado España para combatir en Siria y, hasta el momento, sólo hay constancia de que haya regresado uno: el español Abdeluahid Sadik Mohamed, quien fue detenido por efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional el pasado enero en el aeropuerto de Málaga. Le estaban esperando.

Nacido en Ceuta hace 28 años, fue detenido tras bajar de un avión procedente de Estambul (Turquía) tras haber estado enrolado –al menos desde mayo de 2013– en la organización Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL), grupo que, entre otras cosas, secuestró a los periodistas españoles Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova.

Asimismo, este mismo miércoles agentes de la Guardia Civil en colaboración con las autoridades francesas arrestaron en Almería a otro retornado de Siria, pero en este caso de origen galo y argelino. Abdelmalek Tanem había estado presuntamente desarrollando en Siria actividades similares a las de Sadik.

Entre España y Marruecos se han llevado a cabo además dos operaciones policiales de relevancia que desarticularon sendas células yihadistas con base en Ceuta y Melilla dedicadas al reclutamiento y envío de combatientes a Siria.

Estos grupos se encargaban de contactar con personas dispuestas a viajar a Siria o a otros lugares como el Norte de África y tras pasar por Ceuta y Melilla donde se aseguraban de su capacidad, se les ponía en contacto con los grupos terroristas.