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¿Realmente será una reforma que ayude al crecimiento y a la atracción de inversión al país?

Sabemos que ayudará a sostener los gastos públicos pues se instrumentan figuras tributarias que ayudarán a recaudar más. Su efecto sobre la economía tendremos que verlo. Es cierto que hay medidas positivas como la rebaja de tipos de IRPF y de Sociedades, pero también se aboga por subir el IVA que deprime el consumo. En función de lo positivas que sean las medidas que ayuden a coadyuvar y del impacto del aumento de los indirectos, podremos dar un resultado final.

¿Que entre en vigor por partes puede retraer la llegada de inversión extranjera?

Lo que es importante es que haya certidumbre. Es malísimo que no sepamos lo que va a ocurrir. Un calendario en dos fases no frenará la inversión, al revés. Ayudará a que los inversores sepan a lo que se van a enfrentar. Es más, la estructuración es inteligente pues la segunda fase se llevará a cabo cuando ya se recupere el consumo. Habrá una devaluación fiscal que ayude a recuperar la economía.

¿Qué es una devaluación fiscal?

Consiste en bajar las cotizaciones sociales. Esto hará más competitiva a la empresa y abaratará la contratación de personal. Esto nos hace más competitivos de cara al exterior, ya que al haber menos cargas sociales los productos serán más baratos. Esto tendrá un coste en términos de recaudación, y la reforma Lagares quiere ser neutral. Para esto se incrementa el IVA, y se consigue un nuevo efecto: el IVA no se aplica a exportaciones, y esto conlleva a que los empresarios que contraten y exporten no serán sujetos pasivos de IVA y pagarán menos impuestos.

¿Mejor indirectos que directos?

Si primamos la capacidad de obtener recursos, mejor los primeros. Si sube el IVA, en un mes tenemos su recaudación. Por tanto, tener más impuestos indirectos dará una mayor recaudación. Los directos sí son más equitativos, ya que gravan en función de la capacidad de compra y consumo que tenemos. Esta reforma supondrá para una persona poco acaudalada un impacto mayor que para los acaudalados.

Da la sensación de que se busca recaudar rápido para mantener el gasto.

Se trata de mantener los ingresos para permitir que el Gobierno haga recortes de gasto y equilibrar las finanzas. Lo que está de fondo es una reforma sobria, pues garantiza una aportación de recursos.

La reforma podría tener un impacto positivo en la recaudación de medio punto en el PIB. ¿Significa esto que tendríamos que recaudar más por indirecta? ¿Cerca de 30.000 millones?

Quizá esa cifra sea demasiado, pero los tiros van por ahí. Siempre hay dudas sobre lo que ocurrirá porque la economía es dinámica. No podemos cuantificar sus movimientos. Sí es cierto -y tengo mis dudas- de que la subida de IVA será importante -del 10% al 21%-. La clave es que esas bajadas de impuestos no son tanto. Se habla de bajar sociedades, pero no se admiten deducciones. Ahora el tipo efectivo era cercano al 13%, pero con la nueva reforma será del 20% real. En el IRPF nos ocurre lo mismo, se bajan tipos pero se eliminan las deducciones y exenciones. Al final la pretendida rebaja de los directos, será muy escasa.