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¿Qué gestos quedan antes del final definitivo con entrega de armas e incondicional para la banda terrorista ETA? ETA dio el primer paso en 2011 con ocasión del abandono definitivo de la violencia. Lo de ahora es un paso más que sigue sin sonar a definitivo.  Es otro gesto que le haría “imposible”, eso sí, utilizar su arsenal en sintonía con el desarme de grupos terroristas en los procesos de paz de Irlanda del Norte y de Colombia, entre otros. La fórmula, sin embargo, sería rechazada por las fuerzas no nacionalistas, que jamás han admitido la similitud entre el terrorismo de ETA y el de cualquier otro país.

La intención de la banda es entregar sus arsenales procediendo a su localización y sellado. Se entiende que este propósito de “no poder” usar más sus armas se refiere a esto.

En medios nacionalistas hay cautela sobre el alcance del compromiso de ETA, fundamentada en la política dilatoria que la banda terrorista viene imprimiendo a sus movimientos estratégicos desde que renunció a la violencia. Pero, al mismo tiempo, la presencia en Euskadi de la CIV después de haber explicado el pasado mes de enero al lehendakari, Iñigo Urkullu, el estado real de sus contactos con ETA alienta las expectativas de que finalmente se asistirá hoy a un “gesto significativo”. Eso sí, este anuncio estará muy lejos de la exigencia planteada ayer, en París, por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien reclamó a los terroristas que aporten “las geolocalizaciones de los zulos en los que mantienen su armamento”.