miércoles, 23 septiembre 2020 18:38

Tradiciones de Navidad en el mundo, de Nueva Zelanda a México

– El festival de Pohotukawa en Nueva Zelanda

Pasar estas fiestas en el hemisferio sur y
estar entre los primeros en recibir el 2014 es de lo más especial. Los
“kiwis”, como se denominan localmente los neozelandeses, tienen su
propia versión de árbol de navidad. Y es que en estas tierras con el
buen tiempo florece en diciembre el Pohutukawa, un árbol de origen
maorí, una alternativa local  al tradicional abeto navideño que marca la
entrada del verano en el país. Sus brillantes flores rojas son tan
especiales que hasta cuenta con un festival en su honor; una semana de
festejos que recibe el nombre de Pohutukawa Festival que se da lugar en
la península de Coromandel, al norte de Nueva Zelanda.

– Fuegos artificiales en Sydney, Australia

Los australianos también están entre los más tempraneros en recibir entrar en el nuevo año, en concreto el Puerto de Sydney es uno de los lugares más espectaculares para recibir el Año Nuevo. Cada año de un millón de personas participan en las celebraciones y eventos públicos (gratuitos) más grandes del mundo. Y es que en los momentos previos a la medianoche del 31 de diciembre, Sydney se transforma en un espectáculo de color. El Puente del Puerto de Sydney se ilumina con un deslumbrante despliegue de fuegos artificiales.

– El día del pollo frito en Japón

El 25 de diciembre no es un día de fiesta nacional en el país nipón, aunque sí el 23 de diciembre, día en el que los japoneses se reúnen para comer pollo frito. Y es que en 1974 la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken en Ashiya lanzó una campaña de publicidad en el país bajo el eslogan Kurisumasu ni wa kentakkii, o lo que es lo mismo, Kentucky por Navidad. Haciendo de esta fecha un día típico en el que comer pollo frito, ya sea con la familia o los amigos. Todo un rito a día de hoy en Japón donde muchos japoneses incluso reservan mesa para comer.

– Visita al pueblo de Papá Noel en Finlandia

Si se quiere viajar con niños o se está muy conectado con el niño interior que uno lleva dentro, pasar la Navidad en Rovaniemi (el pueblo natal de Papá Noel) en Finlandia está sin duda entre las top 10 opciones. Situada en el Círculo Polar Ártico, esta localidad finlandesa es un museo del entrañable personaje navideño por antonomasia. Se puede visitar su oficina, ayudarle con regalos de última hora o enviarle una carta con un sello oficial del mismísimo Papá Noel.

– El mercadillo de Navidad de Nuremberg, Alemania

El tradicional Weihnachtsmärkte alemán, popularmente conocido como mercadillo de Navidad, atrae a visitantes de todo el mundo por estas fechas. La gran mayoría de ciudades alemanas cuentan con su propio y pintoresco mercadillo, algunos de los más populares son el de Núremberg o el de Colonia, que se coloca cada frente a su colosal catedral. El Mercado de Navidad de Núremberg es uno de los mercados más antiguos y tradicionales de la Navidad en Alemania. Se encuentra en la plaza del mercado principal, en el corazón de la ciudad. Esta tradición cuyos orígenes se remontan a la Baja Edad Media es todo un espectáculo de cabañas de madera adornadas con luces en las que descubrir las delicias tradicionales que ofrecen los comerciantes.

– Los trece troles de Navidad de Islandia

Si en España acostumbramos a celebrar un día de Navidad, los islandeses nos llevan ventaja. Y es que en Islandia celebran 13 días de Navidad. Entre las muchas tradiciones de Islandia destaca una muy curiosa llamada los “13 Papás Noel” que consiste no solo en recibir regalos de un gordito llamado Santa Claus, sino de trece 13 Jólasveinar, una especie de troles navideños. Estos personajes no guardan parentesco con el amigable Papá Noel, sino buscan asustar a los niños. No obstante, en el último siglo se han ido convirtiendo en seres más afables. Los Jólasveinar empiezan a llegar a las ciudades uno cada día desde el 12 de diciembre hasta llegar el último la mañana del día de Navidad. 

– Ropa interior de color rosa en Argentina

Una tradición femenina muy popular en Argentina en Navidad es la de regalar ropa interior de color rosa. Para algunos, la costumbre tiene un origen pagano ligado a la procreación y la fertilidad; para otros, está ligada al mundo religioso, en concreto al período litúrgico de Adviento en el que se encendía una vela rosa como símbolo de alegría por la llegada de Jesús al mundo. Esta costumbre se ha transmitido de generación en generación en el país como regalo indispensable en la noche del 24 de diciembre.

– El Día de las Velitas en Colombia

En Colombia, las navidades se inauguran extraoficialmente el día 7 de diciembre, en el Día de las Velitas. Al caer la noche las calles del país llenan de velas y linternas de papel que iluminan las calles con un resplandor amarillo en honor a la Inmaculada Concepción. En muchas ciudades, e incluso en los pequeños pueblos rurales, los vecinos se reúnen y decoran sus barrios convirtiendo las calles en auténticos túneles de luz. La ciudad de Medellín se ha convertido en un popular destino turístico durante esta temporada de vacaciones por su popular despliegue de luce.

– El Día de las Posadas en México

Las Posadas son fiestas populares que se celebran en diferentes lugares de Latinoamérica como México, Guatemala y El Salvador, entre los días 16 al 24 de diciembre. Esta fiesta de origen religioso se remonta a la escena del peregrinaje de María y José de Nazaret hasta Belén. Los vecinos de las ciudades simulan este trayecto a modo de procesión yendo casa por casa. Por lo general se suele celebrar cada día en un hogar diferente (normalmente de familiares o amigos) que resulta un lugar de reencuentro en cada visita. Durante la reunión, se rompe una piñata en forma de estrella de siete picos, cada uno simbolizando uno de los siete pecados capitales. La tradición manda romperla con un palo (en representación de Dios) y los ojos vendados (en representación de la fe) para conseguir los caramelos y frutas que contiene en su interior como símbolo de recompensa.