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La presidenta de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, ha señalado que la reforma es “incluso peor en cuestión de restricción de derechos y de endurecimiento de las condiciones del aborto” que la regulación de 1985, y ha advertido de que “va a generar una situación de imposible cumplimiento“, arrastrando a las mujeres a “una situación de aborto clandestino o de turismo abortivo difícilmente explicable”.

Soleto, que ha subrayado que la reforma “lejos de arreglar cualquier recomendación de la ONU, como dice el ministro, es de imposible cumplimiento”, ha denunciado en declaraciones a Europa Press que el proyecto implica una “tutela intolerable” de los derechos de las mujeres y plantea “una chapuza jurídica” en el tema de las malformaciones fetales.

“Se confirma el peor escenario para el respeto al derecho de las mujeres y la salud sexual y reproductiva de las mismas“, ha indicado. Por todo ello, Soleto ha tachado de “profundamente dura y restrictiva” la propuesta y ha apuntado que “no representa a la población española”, que en más de un 50 por ciento defiende el derecho de las mujeres a decidir.

Igualmente, ha indicado que la reforma transmite una “profunda desconfianza con el funcionamiento normalizado del sistema sanitario”, ya que el incremento de los controles “da la sensación de presunción de falta de rigor y profesionalidad en lo que se ha venido aplicando hasta ahora”.

“CAMBIOS TRASCENDENTALES”

Por su parte, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, ha destacado que el anteproyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y los Derechos de la embarazada introduce “cambios muy importantes y trascendentales” en la regulación del aborto que deberán ser analizados de forma pormenorizada por esta entidad antes de emitir una valoración institucional.

Volvemos a la situación de hace 28 años“, ha reconocido el presidente de la OMC en declaraciones a Europa Press, apuntando que la organización debe analizar el contenido de la norma conjuntamente con su Comisión Deontológica.

“IMPOSIBLE DE CUMPLIR”

La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI) asegura que el anteproyecto de la nueva ley del aborto “acaba con un derecho básico y fundamental de la mujer” al tiempo que establece unos supuestos para acceder a esta prestación que, para esta entidad, son “prácticamente imposibles de cumplir“.

Según han apuntado tras conocer el contenido del anteproyecto, ningún profesional sanitario puede determinar objetivamente si el conflicto psicológico que en una mujer genera un embarazo no deseado o una patología grave o incompatible con la vida puede ser solucionado sin recurrir al aborto y “mucho menos determinar si esa afectación se prolongará en el tiempo”, tal y como señala el texto.

“Es la mujer, y solo ella, la que tiene que saber si puede sobrellevar o no la disfunción psicológica y vital que tal situación le puede suponer”, recuerda ACAI.

En segundo término, el establecimiento de centros públicos acreditados expresamente para emitir dictámenes, informes preceptivos y asesoramiento a las mujeres, distintos a los que realizan la propia intervención, implica “someter a las mujeres al arbitrio ideológico de los profesionales que lo integren“.

Además, avisan de que en función de quienes formen dichos comités estos se pueden convertir en “auténticos centros de estigmatización y culpabilización de la mujer”, con el objetivo de hacer desistir a esa persona de su intención de abortar “aunque su situación psicológica, personal, e incluso física hagan recomendable la interrupción de su gestación, cuando además así lo desea”.